Conecta con nosotros
127 vistas -

Línea Económica

Negocio de grúas

Publicada

en

127 Visitas

El pasado domingo, esta casa editorial publicó una nota del compañero David Vidal, donde se da cuenta de tres puntos de remolque en la ciudad de Villahermosa en las zonas de Tabasco 2000, Avenida Gregorio Méndez Magaña y las calles aledañas a Plaza de Armas.

Es cierto, hemos atestiguado directa y personalmente que, en esos sitios, EMPRESAS PRIVADAS, realizan rondines constantes con grúas.

No avalamos desde luego que se infrinja el Reglamento cuando en alguna vialidad esté prohibido estacionarse, por supuesto debe procederse conforme a la propia normatividad, lo que NO se vale es seguir utilizando unidades particulares para transportar vehículos cobrando elevadísimas tarifas que van a parar a propietarios de firmas privadas o en muchos casos, a repartir la “mordida” entre el operador de la grúa y el agente de tránsito.

La Secretaría de Seguridad y/o la Policía Estatal de Caminos, tendría dos opciones: la primera, adquirir sus propias grúas aplicando las tarifas mínimas únicamente para recuperar el costo de las maniobras, el gobierno NO tiene por qué trasladar sus responsabilidades para que unos hagan negocio con el dinero de los ciudadanos. La segunda, si va a celebrar contratos con empresas privadas, debe establecerse que todo pago se haga de manera directa en cajas de la Secretaría de Finanzas, NADA en las oficinas de las primeras ni en retenes particulares.

Los diputados tienen que atender ese tema, legislando para que si bien, no se toleren infracciones de tránsito, tampoco se transfiera a la ciudadanía el alto costo de que la autoridad no cuente con su propio equipo (grúas), para ejercer sus funciones de vigilancia y control.

Los empresarios “grueros” tampoco deben esperar que gran parte de su negocio, obtenga sus utilidades sólo de convenios o contratos con las dependencias que concesionan las tareas de arrastre y confinamiento de automóviles. En resumen, remolcar autos mal estacionados sí, cobrar cifras exageradas NO, menos en estos tiempos de crispación social.

EDICIÓN IMPRESA

Tendencia