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los datos duros

Muñoz Ledo, el opositor

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Porfirio Muñoz Ledo, el gran bebedor a quien constantemente hemos visto ebrio como una cuba, sigue sin controlar su resentimiento ni su lengua viperina. Este sujeto, que alguna vez, hace muchísimo tiempo, fue un tipo sensato y orador destacado, ha perdido contacto con la realidad.

Muñoz Ledo, que no ha querido retirarse a tiempo e insiste en seguir metido en los asuntos políticos, ha perdido la brújula mental. Y su falta de agilidad mental le impide hilvanar dos ideas coherentes. Sin embargo, a él no parece importarle y sigue dando esos saltos chapulinescos que siempre lo han caracterizado.

Porfirio, ya se sabe, es un alcohólico que no conoce límites. Y eso lo hace gritar sandeces por todas partes. También sabemos que, una y otra vez, se le ha señalado como acosador sexual.

Pero esta vez, el expresidente de la Cámara de Diputados, que es como una veleta que cambia según soplen los vientos, se pasó de tueste. Además de acosador y traidor al movimiento de la Cuarta Transformación, ahora dejó aflorar su racismo y su clasismo. En esa ocasión arremetió contra los militantes de Morena y los llamó “simios”.

Durante una entrevista concedida a LaLista, un medio que trabaja de la mano con The Guardian, Muñoz Ledo, quien en 2018 fue llevado al Congreso por parte de Morena, dijo: “es una cosa simiesca la 4T”. Y agregó: “la gran mentira convierte en simios a los militantes”.

Pero no nos prestemos al juego. Lo cierto es que este señor, en realidad, está furioso porque las bases de ese partido (Morena) no quisieron que él dirigiera sus destinos políticos. Y a esa furia se agregó que Morena se negó a aprobar su reelección como diputado federal en las elecciones de 2021. Y esas son las auténticas (y mezquinas) razones de Muñoz Ledo, el opositor.

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