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Foto: Las provincias

Multan a un restaurante por continuar laborando; no vendían sino repartían comida a necesitados

México.- El dueño de un restaurante y sus dos vecinas voluntarias fueron multados con 4 mil 200 euros (casi 109 mil pesos mexicanos), por repartir comida de manera solidaria, durante el confinamiento, a personas necesitadas en la ciudad de Valencia, España.

El reparto de comida en el restaurante La Lusitana Tasca ocurrió en el mes de marzo, luego de que el COVID-19 obligara a cancelar las ‘Fallas valencianas’, un festejo tradicional que atrae a miles de turistas a la ciudad.

“El 12 de marzo nos vimos obligados a cerrar el restaurante debido al confinamiento y nos quedamos con un montón de comida almacenada que teníamos preparada para las Fallas, así que decidí ponerme en contacto con diferentes colectivos locales, como las asociaciones Brúfol y Espai Veïnal Cabanyal, para organizar un reparto a las familias más vulnerables del barrio”, narró Javier Márquez, dueño del restaurante.

La policía acusó al restaurante de “mantener su actividad normal”

La Policía Local acusó al restaurante de mantener su actividad normal, pues el gobierno español prohibía la actividad en este tipo de establecimientos.

Aunque los agentes comprobaron que lo que se realizaba era “un reparto de comida a la gente desfavorecida del barrio”, los policías llegaron “en tono amenazante”.

Incluso, cuando una de las voluntarias intentaba explicar qué hacían, un agente le dijo “que se callara y dejara de hacerse la buena samaritana“.

Semanas después, el dueño y las voluntarias recibieron las notificaciones de su sanción:  3 mil 1 euros (casi 78 mil pesos mexicanos) de multa al dueño y 600 euros (más de 15 mil 500 pesos mexicanos) a cada una de sus dos colaboradoras.

Los tres involucrados se niegan a pagar las sanciones porque no estaban vendiendo alimentos, sino ayudando a gente necesitada.

El alcalde de Valencia reacciona al caso

El caso se difundió en las redes sociales hasta llegar al alcalde de Valencia, Joan Ribó, quien aseguró que “se revisarán los hechos y se actuará conforme a la ley y a la lógica humanitaria”.

“No tiene ningún sentido multar a quien reparte solidaridad“, dijo Ribó.

Hasta el momento, el propietario del restaurante señaló que “no se han puesto en contacto” con ellos, ni con su abogado “ni con la gente de las asociaciones que han participado en el reparto”.