Conecta con nosotros

Opinión

MORENA y su doble moral

Publicada

en

130 Visitas

Este 6 de junio 90 millones de mexicanos acudiremos a las urnas para elegir a más de 21 mil autoridades en lo que será la elección más grande e importante de nuestra historia. De frente a este ejercicio democrático, es prioritario procurar la imparcialidad y la libertad del voto; sin embargo, el Gobierno de la 4T, al ir perdiendo popularidad en las encuestas, se ha abocado a entrometerse en el proceso electoral. Insisto, hoy el futuro de la democracia está en juego y esto es algo que atenta directamente contra nuestras libertades políticas.
En particular, los casos que resaltan sobre este tema son los de Nuevo León y Tabasco, donde la “cuarta transformación” ha buscado intimidar y desprestigiar a los candidatos de oposición, particularmente a Adrián de la Garza y Andrés Granier (ambos del PRI y ambos que encabezan las preferencias electorales), a través de las instancias de procuración de seguridad y de la justicia. Esto, lamentablemente, ha llevado a que hoy, en estas entidades, se viva una elección de Estado, entorpecida por una maquinaria autoritaria que quebranta el estado de derecho y vulnera las libertades del electorado.
Insisto, aquí no puede haber una doble moral. MORENA no puede pedir que se respete la neutralidad de la elección, cuando el Presidente es el primero que la rompe. No puede acusar los empresarios y organismos de la sociedad civil de intervenir y, a su vez, no cumplir con las medidas cautelares que le ha impuesto el INE en varias ocasiones para corregir su comportamiento y cuidar sus declaraciones en la mañanera. No puede aprobar la creación de un grupo de seguimiento al proceso electoral y al mismo tiempo rechazar un exhorto para que el titular del Ejecutivo deje de meter las manos donde no le corresponde. No podemos seguir así, es inmoral e inconstitucional.
Hoy, lo que los mexicanos demandamos es que se respete la competencia electoral, que nada perturbe o influya de manera arbitraria nuestra decisión en la urna y que nuestro voto sea verdaderamente libre e informado. México no va bien, el rumbo de crecimiento y prosperidad se ha desvanecido, más no perdido, y este 6 de junio, juntos, ¡lo podemos recuperar

EDICIÓN IMPRESA

Tendencia