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‘Mientras enfermaba de coronavirus, mi hija nacía’: Miguel Sarmiento

“Fui un poco irresponsable al principio; una por no creer y otra por no seguir las medidas sanitarias que empezaban a dar a conocer las autoridades”.

CDMX. Periodista de Multime­dios con más de una década de experiencia, la batalla de Miguel Sarmiento fue doble, pues por un lado tuvo que librar una lucha sin cuartel desde el cuatro de abril contra el coronavirus, y la otra cargar sobre sus espaldas la preo­cupación de que su esposa estaba a punto de dar a luz.

Una recién nacida llegó a su seno familiar ocho días después que Miguel se encontraba sufrien­do los síntomas del coronavirus, desde su casa, aislado y metién­dose al cuerpo desde jarabes has­ta remedios caseros en espera de que descendieran los dolores.

Sarmiento acepta que volvió a nacer para poder ver a su hija y cuidar de ella.

 

—¿Cuánto tiempo tiene que te dieron de alta?

El lunes 25 de mayo me dieron de alta, después que se cumplieron los 14 días recomendados.

 

—¿Cómo te sientes después de pasar por esta pesadilla?

Me siento, de a como estaba, estoy en la Gloria. Hay un poco de can­sancio y fatiga.

 

—¿Caíste en cama desde prin­cipios de mayo?

El 4 de mayo empecé a sentir los primeros síntomas. Me sentía con el cuerpo cortado; me dije ‘me doy un baño, descanso y quedo listo para trabajar el día de mañana’.

Sin embargo fue totalmente di­ferente, porque aguantó mi cuer­po de las 7 a las 9 de la mañana para hacer unos enlaces, porque empecé con temperatura alta y se intensificó el debilitamiento.

 

—¿Sospechas que el virus lo obtu­viste en Central de Abasto (CEDA?

No te podría confirmar si fue ahí, pero haciendo las cuentas estuve ahí tres veces seguidas; cuando sanitizaron los pasillos, cuando colapsaron las naves y para hacer nota sobre acumulación de basura.

En esos días me concentré en la CEDA, aunque realicé algunas recorridos en transporte público para ver si cumplían las medi­das sanitarias en la capital y el Estado de México.

 

—¿Antes de que te contagia­ras, sí creías que existía el coronavirus?

Yo creo que estaba en el grupo que decía, igual y no, porque es algo que están exagerando o maquinando las autoridades, pero ahora con todo esto de la vivencia, los síntomas y con todo lo vivido con mi familia.

 

—Ahora que ves la luz al fi­nal del túnel, ¿qué le dices a tus familiares y amigos?

Agradecimiento, porque no lle­gué al grado de estar intubado, aunque fueron dos semanas de sentir todos los síntomas. No fui al hospital por miedo, pero muchos compañeros de los medios, familiares y ami­gos estuvieron al pendiente, y sin duda esto sirvió para crear conciencia y para hacer uso de las medidas sanitarias.

 

—¿Te la pasaste aislado?

Sí, totalmente aislado en mi casa, pero llegó el momento que entré en crisis por sen­tirme solo, al grado de hasta golpear la pared para sacar esa frustración y miedo. Entré en cri­sis, pero también me sirvió para acercarme a Dios.

 

—¿Qué medicinas tomabas, ya que no hay cura?

Como no sabía qué era lo que tenía, ya sabes que los médicos te recetan lo que según ellos te va a servir, en­tonces tomé jarabes y antibióticos, pero al no aliviarme visité a otro doctor y otro, y hasta inyecciones me recetaron, pero nunca mejoré, por la desesperación hasta consu­mí remedios caseros y otros, pero el alivio nunca llegó.

 

—¿Tu esposa y tú están conva­leciendo, ella por dar a luz y tu por salir del Covid-19?

Mi esposa se hizo antes la prueba del Covid-19 y salió negativo. Ella está en cama porque le retiraron los puntos por la cesárea. Mi nena nació en plena pandemia, justo cuando los picos de infección es­tán a todo lo que dan. Nos la vimos difícil, pero ahora ya lo estamos superando y vamos hacia adelante.

Incluso no puedo abrazar a mi bebé que tiene 12 días de naci­miento. No pude estar en su naci­miento por esta situación. Fueron días de angustia y por eso se me bajaron más las defensas.