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Guadalupe Domínguez Mago

‘Me sentía sin mi familia, pero Dios no me abandonó’: Guadalupe Domínguez

Afirma que había momentos que el dolor era tan intenso que lloraba de impotencia, pero Dios usó a los médicos para curarla.

A Guadalupe Domínguez Mago le dieron de alta el pasado 29 de mayo, después de haber perma­necido por más de 14 días en el Hospital de Cárdenas, en don­de la atendieron por el dolor de cabeza, fiebre alta y dificultan para respirar, malestares gene­rados por el Covid-19.

Ella es una fiel creyente a Dios y sintió que el Creador usó a los médicos y medicamentos para curarla.

Sin embargo, afirma que ha­bía momentos que el dolor era intenso y lloraba de la impoten­cia que le generaba esos dolores extraños del Coronavirus jamás conocidos.

Tuvo momento de soledad, de tristeza, porque ningún fa­miliar la visitó, porque el proto­colo les impide el ingreso a los Hospitales Covid.

Asegura que cuando se em­pezó a sentir mal acudió de in­mediato al doctor, pues su pre­ocupación era no contagiar a su familia.

 

—¿Dónde te contagiaste?

No sé donde fue exactamente que me contagié de este virus. No estoy segura, tal vez cuan­do fui al super, en el mercado, o por haber tocado alguna fruta o verdura, no lo sé, todo fue muy repentino.

Lo que sí sé es que Dios es tan grande que me ha dado la fuerza para salir adelante de este mal. Estoy agradecida por las ora­ciones de todas las personas, de los médicos, de las enfermeras; ellos me ayudaron mucho para salir adelante.

 

—¿Qué se siente ser un pacien­te Covid?

Mira, yo ingresé al hospital por­que tenía fuertes dolores de ca­beza, fiebre alta, y lo peor, tenía muchas dificultades para respi­rar.

Yo jamás había tenido este tipo de síntomas tan terribles. Sí sabes cuando es un dolorcito de cabeza, cuando es una gripa o cuando te sientes con el cuerpo cortado, pero cuando todo se junta y sientes que ya no puedes, te das cuenta que algo no está bien y que pue­de ser eso a lo que le temes: el Covid.

Cuando me empecé a sentir mal me fui rápido al Hospital de Cárdenas, por­que también tenía miedo de contagiar a mi familia, pero gracias a Dios pude salir adelante y aquí estoy recu­perándome.

 

—¿Cómo fue la atención en el hospital?

Ingresé al Hospital de Cár­denas con un grave proble­ma de salud, que resultó ser Covid.

Recuerdo muy bien que antes de entrar a este lugar tenía mucho miedo por lo que la gente dice: que te de­jan morir, que te tratan mal, pero quiero decirles que son pura mentira esas versiones, porque la verdad fui tratada muy bien, de una manera muy especial por todo el personal, desde médicos, enfermeras y trabajadoras sociales.

Sé que Dios usó la vía de los doctores, las enferme­ras, de todo el personal que ha estado aquí trabajando, esfor­zándose para darnos la mejor atención.

Me siento bendecida, me voy sana por la Gloria de Dios y bendigo la vida de cada una de las personas que están en este lugar, porque sé que sin ellos mi vida quizás no hubiera salido adelante.

Yo sentí que fue la mano de Dios que usó a ellos, usó el me­dicamento que tenía que usar para poder mejorar mi salud. Agradezco de todo corazón el estar de aquí, porque de aquí saldré victoriosa.

 

—¿Qué mensaje les das a las personas?

Les aconsejo de verdad que se cuiden. El Covid verdadera­mente existe, y que si no nos cuidamos y no tomamos con­ciencia de las cosas que vivimos afuera, será doloroso cuando estén contagiados.

A nadie le deseo que pase este proceso que yo pasé. Yo me sentí sola, sin mi familia, pero me sentí bendecida porque sé que Dios estuvo conmigo dando me las fuerzas que yo necesita­ba en estos momentos.