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DIANA CECILIA CRUZ ORDAZ

‘Me contagié al visitar una víctima de violencia’: Investigadora de feminicidio

“Como soy activista fui a apoyar a una chica en condición vulnerable que había sido víctima de maltrato”.

CDMX. “Soy investigadora del tema del feminicidio me gustaría comen­tar que tenemos una pandemia mucho más fuerte en el país y no es el coronavirus, es la violencia que se está ejerciendo sobre las mujeres en confinamiento”, afirmó Diana Cecilia Cruz Ordaz, especialista en reconstrucción virtual. Responsable para México, Latinoamérica y Espa­ña de la revista electrónica interna­cional Scena Criminis.

En entrevista nos comprarte su experiencia como sobreviviente del Covid-19, y nos comenta que se con­tagió durante sus actividades en la defensa de las mujeres en situación vulnerable.

 

— ¿Cómo es que se da cuenta que padece del Covid?

Todo fue muy rápido, un malestar general, diarrea, temperatura, dolor de huesos, dificultad para respirar. Todo fue inmediato y no me había percatado.

Antes de que se dieran las me­didas de confinamiento yo había decidido realizar mis labores desde mi casa, con las medidas necesarias. Ya habían pasado varias semanas de confinamiento, y decidí salir a traba­jar, pero baje las precauciones.

Como soy activista fui a apoyar a una chica en condición vulnerable que había sido víctima de maltrato y ahí fue donde me contagié.

 

—¿Visitando a una víctima de violencia se contagió?

Me comencé a sentir mal y fui al médico en donde me hicieron la prueba ese día y al día siguiente me la hicieron dos veces y las tres prue­bas salieron positivas.

 

—¿Qué es lo primero que te llega a la mente cuando te dicen que tie­nes Covid?

Me dio mucho miedo, porque me sentía muy mal. ¿Cómo deduzco que tengo Covid?, porque estaba muy pendiente lo que publican de estudios y todo lo que hablaba del coronavirus porque yo fumaba mu­chísimo, entonces había leído que las personas que fumaban eran muy propensas a la enfermedad.

Cuando visité a esta chica que había sido golpeada yo me ente­ré que el papá del hombre que había agredido a la chica había fallecido por Covid.

Al principio no tenía la certe­za, porque en este caso de violen­cia lo único que hice fue salir del coche, ir al Ministerio Público, tuve algunos diálogos con la fa­milia del agresor y la chica. Con el papá del agresor tuve contacto directo, un diálogo cercano para tratar de mediar la situación en­tre ambas partes. Ahí fue donde confirmé que me había conta­giado.

 

—¿Qué mensaje te deja el Covid?

Mi experiencia fue contradic­toria porque a pesar de haber aceptado confinarme dos sema­nas antes de que se decretara la cuarentena, pues si salí varias ocasiones y los hacía sin cubre­bocas. No tenía estas medidas de precaución porque hasta cierto punto no lo creía.

Es como el feminicidio, no lo crees sino pones manos a la obra en la atención del padecimiento o no lo ves como algo real hasta que te pasa porque no lo creías.

 

—¿No creía que existiera el Covid?

Sí sabía que existiera, pero no sabía de nadie que lo hubiera tenido. Estaba segura de que la enfermedad existía pero la veía muy lejana. Pero después de tantas semanas confinada bajé mi nivel de protección al salir. Yo veía muy lejos al coronavirus. Yo decía que era algo que estaba pasando por ahí, pero en­tre tantos millones de personas que somos no creo que me llegue y bue­no, me tocó, y me pasó.

 

—¿Y una vez que te pasa, qué es lo primero que pasa por su mente?

Lo primero que me llega es una gran lección de que no podemos subestimar lo que está pasando en el país. Estuve muy mal de sa­lud. Estuve en estado crítico. El primer médico que me atendió me dio un tratamiento Alópata pero ninguno me funcionó hasta que un día me llegó un ángel, por­que así se llama: Ángel.

Él fue quien me llevó un trata­miento alternativo con el que de inmediato sentí la mejoría. Ángel me fue a visitar a mi casa porque varios compañeros abogados su­pieron que estaba mal y le comen­taron mi situación, que estaba enferma y al tomar el tratamiento, comencé a ver la mejoría en horas ya se me había quitado la fiebre, ya podía respirar, se me había quita­do el dolor del cuerpo y la diarrea.

La recuperación había sido muy rápida.

 

—¿Cuál sería el mensaje que le darías al público que te esta le­yendo?

Que tenía miedo de morir. Que cuando estaba acostada en mi cama me daba miedo de no recuperarme, de no salir adelante porque escucha­ba tantas cosas alrededor del Covid.

Me daba miedo de morir y ser parte de la estadística.

Hoy, la vida me da una oportuni­dad y aunque tuve un daño por el ta­baquismo que tuve en los pulmones, aún me van a hacer algunos estudios que tengo pendientes.

Hoy en día tengo la certeza que no me va a pasar nada más.

 

—¿Y seguirá fumando?

Claro que no… Agraciadamente ya había tomado la decisión de dejar de fumar desde el día 10 de mayo, Dios es muy grande y pone las cosas en su lugar y cuando me enfermo, yo ya no fumaba y creo que si el Covid me hubiera agarrado fumando no sé si estaría viva ahora.