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Director Miguel Cantón Zetina

Más Covid y tabasqueños se relajan

Con el pretexto de quitarse el ‘estrés’ llenan los sitios públicos, aumentando el riesgo de contagio.

Los tabasqueños siguen haciendo ‘oídos sordos’ al exhorto de quedar­se en casa y a la advertencia del in­fectólogo Bernardino Ordóñez Ro­dríguez, de que están aumentando los contagios de Covid-19 en Vi­llahermosa debido a la falta de dis­ciplina para obedecer las recomen­daciones de Salud.

Ayer, durante un recorrido rea­lizado por Grupo Cantón por di­versos puntos de la ciudad, se pudo apreciar a personas realizando sus actividades normales, totalmente relajados, sin las medidas preven­tivas, como el ‘Quédate en casa’ y la ‘Sana distancia’.

‘NO PASA NADA’

Bajo el insistente argumento de que ‘Me aburro de estar encerra­do’, ‘Me estresa estar en la casa’ o el clásico ‘No pasa nada’, se vio a cientos de personas deambulando por la Zona Luz y diversos sitios del centro de la ciudad.

Y es que de acuerdo con algunos elementos de Seguridad Pública entrevistados, la población se ve re­lajada, no les importa que la cifra de contagiados y muertos aumente.

“Es triste, ignoran todo, piensan que no les va a pasar algo; aun con el perifoneo en donde se les invita a permanecer en sus casas, siguen haciendo lo que quieren”, dijo Raúl ‘N’, elemento de la policía estatal.

Por ejemplo, en el Parque Juárez, se observó tanto adultos mayores como a jóvenes, incluso a parejas que no respetaban la ‘Sana distancia’.

“La gente no hace caso; salen al cetro y no compran porque to­do está cerrado. Son personas que se aburren de estar en sus casas”, expresó Lenín García Pérez, secre­tario de la Unión de comerciantes fijos y semifijos de la Zona Luz.

En el parque de La Corregidora se observó a una familia sentada en las bancas blancas. No compraron en el centro porque la mayoría de los negocios estaban cerrado., sola­mente pasaron al centro para des­estresarse.

En la calle y el Parque Juárez, las personas descasaban, hablaban por teléfono o vendían dulces o cubre­bocas, a una distancia menor a la de un metro, cuando la indicación es estar a no menos de 1.5 metros.

“A ver qué sale hoy. Venimos a vender dulces. No hay para la co­mida. Me preocupa más que no hay dinero para la comida por el men­tado virus”, dijo Sebastiana Her­nández, vendedora de dulces.