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Martín Urieta se siente bendecido y agradecido; el Covid no lo dobló

“Don Armando Manzanero, ha estado muy al pendiente de mi salud y eso lo agradezco de todo corazón”.

CDMX.- Tras la desafortunada noticia de que el hijo de ‘Don Chente’, Vicente Fernández Jr., se contagió de Covid-19 el pa­sado lunes, nuevamente llegó a la redacción la lamentable in­formación de que el virus letal sigue atacando a la comunidad artística.

El cantante y compositor de ‘Mujeres Divinas’, y de otras grandes canciones que le han dado la vuelta al mundo, resultó contagiado de esta terrible en­fermedad.

El cantautor originario de Huetamo, Michoacán, que for­ma parte de la mesa directiva de la Sociedad de Autores y Com­positores de México (SACM) está contagiado de Coronavi­rus, a pesar de que estuvo to­mando las medidas de sanidad en casa y cuando tenía que salir a realizar algún pendiente.

Lo más lamentable es que el famoso compositor también contagió a su esposa sin querer; sin embargo, a pesar de la ad­versidad, el artista y su amada están juntos en esta batalla.

Relata que se siente bende­cido y muy agradecido por las muestras de cariño de la gente y de sus amigos, como Arman­do Manzanero que ha estado al pendiente de él.

Recordemos que el maestro está delicado de sus pulmones desde hace años y debe de to­mar medidas extremas para su pronta recuperación.

 

—¿Dónde cree que se pudo ha­ber contagiado?

Estoy bien, pero sí me dio Co­vid-19… la verdad no tengo idea dónde me contagié, siempre cumplimos las medidas sanita­rias, la sana distancia.

Mi esposa y yo siempre estu­vimos cuidándonos mucho para que no nos fuera a pasar esto, pero ya sucedió y ahora nos es­tamos tratando.

 

—¿Cómo fueron sus primeros síntomas?

No sentía nada al principio, pero en el momento que em­pecé a perder el sentido del olfato, fue la alarma que de­sató todo.

Ya tengo algún tiempo de que me di cuenta, ya ahorita voy casi saliendo. He estado en tratamiento, me estoy cuidado. Me siento mejor.

 

—¿Cuándo se realizó la prueba?

La prueba me la hice el día quince de este mes, pero yo ya andaba mal desde hace va­rios días.

Lo que estoy cuidando ahorita es la oxigenación, pero por fortuna no tengo ni una molestia ya.

En la casa no tengo tanque de oxígeno, sólo me checo con el aparatito.

Pero aquí la bronca es que me llega a bajar la oxigena­ción y me espanta, se siente como si uno no respirara bien.

 

—¿Qué fue lo que llegó a sen­tir en la etapa más crítica de la enfermedad?

No tuve muchos malestares, un poco de resfrío pero sin fiebre, sin tos, sin catarro, ni cuerpo cortado o cansancio.

Lo único que perdí fue el ol­fato por eso es que me hicieron la prueba, afortunadamente ya lo estoy recuperando.

 

—¿Fue necesario que lo inter­naran?

No, mi recuperación siempre fue en mi casa, y pues mis ami­gos me han estado llamando desde que se enteraron que me dio el Coronavirus.

Esa es la bronca, porque me llaman y no he podido ni dor­mirme tantito, pero yo les agra­dezco mucho que se preocupen por mí.

 

—¿Qué es lo que más lamenta de esta situación?

Pues que sin querer contagié a mi esposa; ahora estamos los dos juntos en esto. Los médicos están pendientes de ambos.

 

—¿Quién lo está atendiendo?

Los médicos de la Sociedad de Autores y Compositores de Mé­xico me están atendiendo muy bien, lo curioso es que todo lo estamos viendo por teléfono, yo les marco y me recetan.

Esta nueva modalidad la rea­lizan para evitar más contagios. Tenemos que ajustarnos a las normas de sanidad.

En unos días me tendrán que revisar nuevamente para que con la gracia de Dios me den de alta.

 

—¿Cómo se siente al día de hoy?

Me siento muy bendecido, por­que ya estoy de salida, pero so­bre todo muy agradecido con toda la gente linda que se ha preocupado por mi, por su inte­rés de saber de mi, como todos mis amigos, como don Armando Manzanero que es imparable, él ha estado muy al pendiente de mi salud y eso lo agradezco de todo corazón.