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Piales y colas

Manuel F. Ordóñez, el Gran charro

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› Hay en todo Tabasco una efervescencia por ser un charro de leyenda. Niños a los que se ha clasificado como “dientes de leche” sueltan el mecate con una facilidad asombrosa. Charros de entre 9 y 15 años ya se han integrado en dos selecciones de Tabasco, la “A” y la “B”. Y todo sueltan la lía con singular alegría.

Compiten también unos 40 charros completos entre los 13 y 40 años, aunque cada día los veteranos están dejando su lugar, antes envidiable, ante los chavos nuevos que están desplazándolos. Bendita sea la charrería como deporte. Eso han arrojado a 32 asociaciones charras, diez de ellas de nivel nacional.

Estas diez asociaciones meten entre 300 y 400 puntos en cada competencia. Y cinco de estas asociaciones podrían estar compitiendo en los tres circuitos profesionales de más alta calidad en todo el país. Bendito sea Dios que permite a los charros tabasqueños ser de los mejores de la república.

¿QUIÉN PROVOCA ESTA GRAN CALIDAD DE NUESTROS CHARROS?

Solamente la puede provocar un hombre que durante 58 años ha sembrado la fértil semilla de un deporte excepcional. Este hombre extraordinario se hizo charro a los doce años. Nunca pensó que en sus siguientes 58 años iba a ser el GRAN LÍDER. Su nombre es Manuel Felipe Ordóñez Galán.

Es un tipo fuera de serie. La semana pasada, con todo y salud deteriorada, recibió al gobernador del estado Carlos Manuel Merino Campos e inauguró el campeonato estatal de charros. Ocho días después entró el quirófano. Fue intervenido quirúrgicamente y en medio de esos dolores físicos a veces inaguantables, seis días después, se presentó a trabajar porque los charros lo necesitan como guía.

El deporte charro ha sido milimétricamente dirigido por él 58 años. Es Manuel Felipe un hidalgo y ser humano excepcional. Los charros lo adoran y lo necesitan. Es un tipo que empezó promoviendo once lienzos charros en tiempos de don Leandro Rovirosa, pero hoy hay 15 lienzos charros más. Tipos como él necesitan vivir 500 años, porque las juventudes lo necesitan como su gran maestro…

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