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“Mami recupérate pronto porque ya quiero abrazarte”

Janet Galindo señala que lo que la hizo salir adelante fue el amor de sus hijos y el cuidado que tuvo su médico todos los días.

Janet Galindo.

“¿Cuántas veces la información sobre la pandemia que atravesa­mos del Covid-19 no se maneja de la forma correcta?”, se cues­tiona Janet Galindo y comparte su experiencia de lucha contra el SARS-CoV-2.

Para la joven mamá, fue todo un reto superar esta enfermedad en el tiempo en que los médicos comenzaban a familiarizarse con los síntomas, pero sobretodo, con la gravedad que implicaba no darle el tratamiento a tiempo.

“Todo inició a fines del mes de marzo. Empecé con una moles­tia y un ligero dolor de garganta y poco a poco se añadieron más síntomas, me cansaba mucho y faltaba el aire, a lo que suponía era cansancio físico ya que tenía constantes idas al hospital por una cirugía que se me iba a reali­zar”, comparte Janet.

Pasaron varios días, añadió, la inflamación de los ganglios era mucha y molesta. Al ir al médico me diagnosticaron faringitis y de inmediato inicié un tratamiento de antibióticos y antihistamíni­cos por 5 días. Después de pro­longar ese tratamiento en el sép­timo día presenté temperatura no mayor de 38 grados.

 

¿Y qué fue lo que hiciste al ver que no te recuperabas?

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Decidí ver a otro médico a nivel particular. El dolor de cuerpo, de cabeza, la falta de aire, la molestia de la garganta al igual que la tem­peratura no cedían y comencé a preocuparme.

El tratamiento de antibiótico cambió por un medicamento más fuerte y en ampolletas, se añadió un jarabe, otro antihistamínico y otro medicamento para el dolor.

El médico desde que me vio entrar a su consultorio me dijo que tenía todos los síntomas de Covid-19 y de inmediato me mandó a cuarentena. El doctor estaba en contacto vía telefónica dos veces al día los primeros cin­co días y, posteriormente todas las noches para ver mi evolución.

Estuve aislada en mi ha­bitación dos semanas y fue complicado porque quienes me atendieron fueron mis hijos mayores. Ellos me lle­vaban los alimentos y me inyectaban mientras mi hija, la más pequeña se asomaba al cuarto y me decía “mami recupérate pronto porque ya quiero abrazarte”.

Como no soy paciente hi­pertensa, ni diabética, ni ten­go sobrepeso cuando marque al teléfono de locatel después de mandar mensaje al nú­mero que el gobierno central daba para casos sospechosos. La respuesta vía telefónica fue: “si se sigue sintiendo mal o le sube la temperatura a más de 38 grados acuda a un hospital Covid-19”.

En el cuestionario vía men­saje que había que responder la respuesta que tuve fue que era el caso con número de fo­lio COVID-200415-195809 y respondieron así: “por este medio el día de maña­na, daremos seguimiento a tu caso o alguien se comunicará contigo. Hasta luego. Mientras mantente aislada”.

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Cuando te dicen de parte del gobierno que no necesitas nin­guna prueba porque no estás en el grupo de riesgo, sí te viene impotencia, porque no tener los medios para hacer una prueba particular y no sabes si puedes ser asintomático y puedes conta­giar a tus seres queridos.

 

¿Qué fue lo que te hizo salir adelante?

El amor de mi familia, el amor de mis hijos.

 

¿Qué mensaje te deja el Covid?

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En mi caso dejé de ver a mi fami­lia y estuvimos aislados en casa mis hijos y yo. Sin embargo, fue un momento de reflexión de que es lo que pasa cuando uno de los pilares de la casa se enferma y los demás miembros de la familia tienen que sobrevivir.

Es entonces que agradeces, va­loras la vida y a tus seres queridos.

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