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Doblefilo

Los padrastros de los precandidatos

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Ayer miércoles 20, hice somero recuento de los nueve precandidatos más fuertes que quieren ser el próximo gobernador. Todos ellos, dije, provienen de dos padres putativos con un poder impresionante. El padre número uno, Andrés Manuel, ya traía dos hijos de peleas pasadas.

Y en la pelea se agregaron otros tres “entenados”, dos diputados federales (Oscar Cantón Zetina y Manuel Rodríguez González, más la funcionaria del SAT, Rosalinda López Hernández. Quien decidirá “qué hacer” será el presidente. ¿Por quién lo va a hacer? Pienso que lo hará por su compañero de luchas sociales, Javier May.

Es el último gesto de agradecimiento entre dos luchadores auténticos. Usted, lector (a) quizá me preguntará: ¿y los otros? Pues seguirán esperando.

Habrá que seguir analizando. La equidad de género empujará quizás a Rosalinda López para que sea la primera senadora de mayoría.

Y después iría como segundo candidato Oscar Cantón Zetina. Hay más. Adán Augusto empujará a sus amigos Mario Llergo Latourniere; al ex alcalde de Centro, Evaristo Hernández; al hoy diputado Marcos Rosendo Medina Filigrana y la senadora Mónica Fernández Balboa. Esta quizá vaya a Teapa. En cuanto Llergo y Marcos Rosendo es posible que se reelijan.

Hay un pequeño detalle sin embargo. Adán Augusto es amigo muy cercano del hoy perredista Manuel Andrade Díaz. Si la ley proteje a las mujeres al 50 por ciento, como candidata a la senaduría de primera minoría iría una mujer. Y la más “aguzada” es mi comadrita Lorena Beaurregard. De repente salió de “Telerreportaje” diciendo “yo la buscaré para el PRD”. ¿La gubernatura? No, la senaduría de primera minoría.

Quien perdería aquí sería Manuel Andrade Díaz, amigo del alma del secretario de Gobernación. Porque el PRD ya no tiene mujeres en su “roster” de Tabasco y si no las tienen, la ley faculta para que una fémina de otro estado de nuestra región electoral, sea la candidata de primera minoría. Como usted podrá observar, hasta en la cola de las listas hay siempre un destino, a veces, muy amable…

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