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Astillero

Armenta, en tres votaciones

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  • LOS MIER, MONREAL Y PALACIO ● PRIMOS POBLANOS EN CONFLICTO ● GN: INICIATIVA APRESURADA

No hubo estallido en la elección interna de Morena (Armenta ganó a Higinio Martínez), pero esos y otros ingredientes explosivos se manifestaron, sinuosos, a la hora de la Junta Previa del Senado que debería elegir al presidente de la mesa directiva que sustituirá a Olga Sánchez Cordero: la oposición a la 4T, y ha de suponerse que algunos morenistas, llevaron a tres votaciones, con discusión sobre votos nulos y en blanco, antes de confirmar fatigosamente al mencionado Armenta.

En tales circunstancias, Ricardo Monreal ganó más en apariencias que en la realidad: impulsó a alguien de su entorno, lo cual le regala una percepción de triunfo pero, sobre todo, empodera a alguien que puede ser entendido en Palacio Nacional como una pieza cercana, capturable, un puente de entendimiento ya no necesariamente con el zacatecano, hasta ahora indeseado por el máximo mando nacional, pero sí con el resto de los senadores guindas, necesarios para las batallas en puerta, no solo las meramente legislativas.

El poblano Alejandro Armenta Mier es aspirante a la candidatura de Morena al gobierno de Puebla, al igual que su primo Ignacio Mier Velazco, coordinador de los diputados federales de Morena. Ambos hicieron carrera política en el Partido Revolucionario Institucional: “fueron un fiasco como dirigentes del PRI y los dos encabezaron derrotas emblemáticas, traumáticas, para el priismo poblano”, señaló Fermín Alejandro García en una columna del pasado julio en La Jornada de Oriente (“¿En qué momento se rompió la relación entre los primos Mier?”: https://bit.ly/3e0lcpc ).

A la pelea en Morena por la gubernatura de Puebla se ha sumado, como era natural, el actual ocupante del cargo, el muy fallido Miguel Barbosa, cuya talla política ha generado cuadros para la sucesión proporcionalmente pequeños, al grado que se rumora en esa entidad que, en la desesperación, el exChucho perredista buscaría una alianza con el panista que preside el municipio de la capital, Eduardo Rivera.

En ese contexto, señala Rodolfo Ruiz, director del diario digital e-consulta, “Los acercamientos vienen dándose de uno y otro lado entre el gobernador Barbosa y el senador Alejandro Armenta Mier. La verdad es que, ni uno ni otro se aprecian ni se tienen confianza, pero ante la eventualidad de que Ignacio Mier le gane la nominación a la gubernatura, han optado por una tregua que eventualmente podría terminar en alianza” (Las corcholatas barbosistas: https://bit.ly/3q2xctf ).

Como puede verse, Armenta está con Monreal pero, sobre todo, está y estará con el factor decisorio de la candidatura morenista a Puebla, que reside en Palacio Nacional. Monreal, además, recibió más de cincuenta votos de opositores, lo cual subraya que partidos antiobradoristas lo ven como inevitable desertor de la llamada 4T.

Por otra parte, Monreal dio ayer un paso más a un lado, al proponer que Armenta visite al presidente López Obrador, con la bancada morenista a excepción de su coordinador, el propio Monreal, que dijo entender que no debe ser “incómodo” en una reunión con el político tabasqueño. El zacatecano prefiere el papel sentimental de político sacrificado en aras del bien del grupo morenista senatorial.

Los movimientos y reacomodos en el Senado tienen como flamígero telón de fondo la insólita provocación del martes, cuando los secretarios de Gobernación, Seguridad y Protección Ciudadana, Defensa Nacional y Marina, más el presidente del partido Mario Delgado, cancelaron su participación en una plenaria de senadores morenistas, a la que sí asistieron Tatiana Clouthier y Marcelo Ebrard, este convertido en el aliado “salvador” de la desdeñada reunión encabezada por Monreal.

Y, mientras el presidente López Obrador ha enviado, un día antes de lo que establece la Constitución, con vocación de premura procesal, su muy polémica iniciativa de reformas legales para pasar abiertamente la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, ¡hasta mañana!

 

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