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DÓNDE ESTÁN LOS ‘GALLOS’...

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Los ‘fifi virus’ esconden la cabeza…

DÓNDE ESTÁN LOS ‘GALLOS’…

El COVID-19 ha exhibido los tamaños de los políticos, de distintos partidos, que tienen aspiraciones para el 2021 y 2024.

Pero, en el caso de quienes son consi­derados por el respetable como posibles aspirantes a la gubernatura, sin excep­ción, están aprisionados por el miedo; sin capacidad para articular propues­tas o convocar, por ejemplo, un frente común o “cese al fuego” entre las dis­tintas fuerzas políticas.

Quizá la única que la libra es Móni­ca Fernández, presidenta de la Mesa Directiva del Senado, quien ha sabido transitar y respaldar las decisiones del Ejecutivo federal, aún con toda la opo­sición señalando yerros y desaciertos.

Nuestra Flor ha tenido la capacidad de construir alianzas dentro y fuera del morenismo.

Cosa distinta con personajes de la talla del corredor Gerardo Gaudiano o José Antonio De La Vega, por quienes se activó la Alerta Ámber, por mante­nerse desaparecidos. Están calculan­do los meses que dure la pandemia para salir a pregonar su amor por Tabasco.

¿Usted qué opina ?

ANIMAS…

MUCHO HACE EL QUE

NO ESTORBA…

Nadie que sea un versado en política, insiste en cometer -voluntaria o invo­luntariamente- errores como los que, a ojos de todos, han venido cometiendo personajes en puestos claves para la 4T.

A la veracruzana Rocío Nahle, quien por cierto -leyenda urbana- se da sus vueltas por “Casa Veracruz” para ir delimitando su ruta por la gubernatura en 2024, le quedó grande la Secretaría de Energía.

Primero, el desaguisado con los je­rarcas del petróleo a nivel mundial y más recientemente con el tema de las energías no renovables; pero entonces, en un escenario de contracción finan­ciera, donde las empresas trasnaciona­les eran en buena medida soporte de la economía en México, urge el redirec­cionamiento de la política energética.

El cierre de Halliburton va más allá del efecto COVID-19.

A esta situación se suma la tibieza de Graciela Márquez Colín, Secreta­ria de Economía y de Arturo Herrera Gutiérrez, Secretario de Hacienda y Crédito Público; quienes o no han tar­jeteado bien al presidente López Obra­dor o no saben “tarjetear”, ocasionando que el mandatario aparezca con pocos datos en la escena pública, desinforma­do o con información equivocada.

Estos son “lujos” que no se permi­ten en el actual escenario, más cuando parece que el único que le enmienda la plana a los opositores es el propio presi­dente de la república; pero vamos para AMLO esto implica un desgaste y con­secuentemente para su gobierno. El ga­binete económico anda “volando bajo”.

No hay tiempo; la pandemia está fue­ra de control y destruye todo a su paso. Tampoco significa que las viejas rece­tas del pasado, aderezadas con simu­lación y corrupción pudieran ser más efectivas en este momento; significa que estos secretarios no han demostra­do estar a la altura y desde hace meses, y abrieron un boquete al gobierno de la 4T.

El reto es complicado, porque por ejemplo, Rocío Nahle todo lo confec­ciona a base de cálculos políticos; Ar­turo Herrera, no termina de cuajar en Hacienda y Graciela Ortíz, quizá de las peores funcionarias del Gabinete, está perdida en su laberinto.

Nuevamente, como lo ha hecho siem­pre, el presidente López Obrador rema solo el cayuco del gabinete económico. O lo que es peor, él es quien libra esas batallas.

NOS LEEREMOS EN OTRO PUR­GATORIO, SI DIOS QUIERE.

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