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Opinión

Los cambios en el gabinete

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Carlos Manuel Merino Campos, al que la gente lo conocer como “el gobernador paseador”, cumplió nueve meses en el cargo. Ha sido criticado porque -según dicen- sólo está encargado del despacho porque el que sigue tomando las decisiones importantes, sin duda se llama Adán Augusto López Hernández, sí el que solicitó licencia como gobernador para irse a dirigir la Secretaría de Gobernación.

Pocos son los cambios que Merino Campos ha realizado en sus colaboradores cercanos, porque según ha trascendido que “no se mueve la hoja de un árbol” en el gobierno del Estado, sino lo autoriza López Hernández.

Hace tiempo, trascendió que Sheila Cadena Nieto, titular de la Secretaría de Desarrollo Energético y Jessyca Mayo Aparicio, titular del Injudet, serían sustituidas en sus respectivos encargos, pero luego por motivos que se desconocen ambas siguieron cobrando sus jugosas quincenas de manera puntual cada 15 y 30 de cada mes.

Pocos han sido los nombramientos que Merino Campos ha realizado en el lapso que está encargado -perdón- responsable de la titularidad del Poder Ejecutivo, uno de ellos fue Juan Carlos Castillejos que se desempeña como secretario técnico y vocero del Gobierno.

Apenas la semana pasada, realizó dos nuevos movimientos importantes, uno en la Secretaría de Administración y Finanzas, en donde nombró a Luis Gurría Gurría, en sustitución de Said Mena y en la Sotop, asumió Gildardo Lanestosa.

Cambios en dos importantes secretarías, una que maneja el presupuesto del Estado y la otra, la poca obra pública, que -por cierto no ha sido mucha- porque no se sabe hasta ahora, que ha hecho el gobierno de Morena con esos supuestos ahorros que ha alcanzado con el programa de Austeridad, que supuestamente se implementó desde el inicio de la administración.

Con todo y lo que se diga, y se quiera justificar, Gurría Gurría dejó mucho que desear por el supuesto trabajo (si es que se le puede decir que trabajo), que realizó en la Sotop, porque las dos obras sexenales, que son los distribuidores viales de Universidad y Primero de Mayo, van a “paso de tortuga” y no hay para cuándo se terminen.

En los tres años y medio de la administración que inició Adán Augusto López y que continúa Merino Campos se ha hablado de mucha inversión en obra pública, carreteras, hospitales, plantas potabilizadoras de agua y muchas otras más, que finalmente sólo ha sido “inversión de saliva” porque la realidad es que no hay inversiones de ninguna índole.

El gobierno de Morena se ha caracterizado por la mentira y las promesas incumplidas, todas las secretarías han quedado a deber, no hace nada para revertir la difícil y preocupante situación que se enfrenta en Tabasco y lo único que saben hacer es “nadar de a muertito”.

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