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Logra el equilibrio en tu vida con estos consejos

Lograr este balance ha demostrado ser sumamente importante para la salud mental e incluso para la salud física, tanto para oficinistas como para trabajadores independientes.

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Trabajar de 9 a 5 está quedando cada vez más atrás. Las generaciones pasadas pueden haber visto el trabajo como el principio y el fin, pero todos hemos llegado a comprender mejor la relación entre este y la salud.

Somos cada vez más conscientes del lugar que ocupa la vida personal en todo esto. El concepto work-life balance (WLB) se explica por sí mismo: se refiere a la sensación de armonía que se obtiene entre la vida laboral y la personal, sin que haya conflictos entre ellas.

Si debes trabajar horas extras, por ejemplo, puedes encontrarte en un conflicto laboral-familiar, donde no puedes cumplir con los deberes para con tu trabajo y tu familia por igual. En este caso, el equilibrio entre la vida laboral y personal es cualquier cosa menos equilibrado.

Por lo general, cuando se habla de lograr el equilibrio entre la vida laboral y personal, se habla de un horario de trabajo que no requiere que se sacrifique tiempo personal en favor de más horas. Conseguir ese equilibrio se suele considerar vital para la felicidad de los trabajadores y una cultura organizativa admirable.

PONTE METAS DIARIAS EN EL TRABAJO: para evitar trabajar más de la cuenta, haz una agenda de trabajo todos los días con objetivos claros y alcanzables. Así te aseguras de no proponerte más de lo que eres capaz de hacer.

DELEGA RESPONSABILIDADES: tanto en el trabajo como en casa reparte las tareas con tus equipos y tu red de apoyo; no cargues con todas las obligaciones. Esto es clave para la convivencia en cualquier lugar.

PRIORIZA: aunque todas tus tareas son importantes no todas son igual de urgentes o necesarias para el mismo momento. Ponle un orden a los quehaceres y concéntrate en uno a la vez.

EXPRÉSATE: si sientes que estás haciendo de más, si no te alcanza el tiempo, si no puedes darle un orden al caos, comunícate con tus colegas y superiores, y con profesionales que te puedan ayudar.

SÉ FLEXIBLE: entender que las cosas no siempre suceden como lo planeamos es clave para no cargarte de más. Los imprevistos son parte del día a día.

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