web analytics
Grupo Canton
Al momento
Director Miguel Cantón Zetina

Lo perdió la lujuria

Edil de Pantehló hostigaba a dos empleadas del Ayuntamiento, que valientemente lo denunciaron.

PANTEHLÓ, CHIAPAS.— El Calvario de Wendy Lore­na López Gochez y Federica Gómez Díaz comenzó el día en que la comunidad de Pan­tehló las designó, por «usos y costumbres», para ocupar los cargos de coordinadora de Protección Civil y direc­tora de Alimentos, respecti­vamente, en el Ayuntamiento de Pantelhó, en la sierra norte de Chiapas.

A Santos López Hernán­dez, alcalde de la localidad con más de 20 mil habitan­tes, no le gustó para nada este nombramiento, pese a ser él mismo tzotzil y conocer los «usos y costumbres» de su comunidad.

El agravio a lo que consi­deraba una intromisión a su autoridad fue nublándole a la cabeza. Y comenzó primero a decir, entre broma y veras, que esas dos mujeres no se habían ganado el puesto y que lo mejor era que se fueran derechito a la cocina de su casa, para cui­dar a sus maridos e hijos.

 

QUERÍA SEXO CON LAS DOS

Como el fuego del corazón es el mismo que mueve la pasión y el odio, Santos pasó del enojo a insinuárseles cons­tantemente, para que le agradecie­ran con sus cuer­pos jóvenes que él las hubiera acep­tado en los cargos.

Para lograr su propósito, el al­calde tzotzil metió mano para que en la Tesorería retrasaran sus quincenas, las cargaran de más trabajo y les causaran todo tipo de contratiempos, a la vez que se les insinuaba descaradamente a ambas, lle­gando a proponer que cada una de ellas se turnara dia­riamente para complacerlo sexualmente.

Tras guardar silencio des­de agosto del año pasado por temor a represalias contra sus familias, las dos mujeres indígenas se armaron de va­lor y bajaron el 5 de marzo pasado a San Cristóbal de las Casas, donde interpusieron una denuncia ante la Fiscalía de Justicia Indígena por hos­tigamiento laboral y sexual.

Pese a que el delito de aco­so sexual está tipificado en el Artículo 237 del Código Pe­nal, y que tratándose de un «servidor público», el Artícu­lo 238 ordena la destitución e inhabilitación del cargo, las autoridades de justicia colocaron la denuncia penal R.A. 0417-078-1001-2020 en una carpeta de investigación como «Registro de Atención».

 

EL CALVARIO SE AGRAVÓ

A partir de ese día, el calvario de Wendy y Lorena se agravó, pues el edil redobló el hostigamiento físico al grado que hizo saber a sus guardaespaldas, repollos y zalameros colaboradores que premiaría con 200 mil pesos a quien diera un escarmiento a las quejosas. «Denles su estate quieto», decía envalentonado el alcalde.

Cuando las dos empleadas bajaron a ratificar su denun­cia a San Cristóbal de las Ca­sas, el 15 de mayo, al volver sufrieron un aparatoso acci­dente a la altura de San Juan Chamula, por una unidad que luego de embestirlas se dio a la fuga.

Fue gracias a la presión de la Red Chiapas por la Paridad Efectiva –una organización integrada por abogadas, acadé­micas, representantes popula­res e indígenas, que defiende la equidad de género- que el caso fue reabierto por la Fiscalía General del Estado.

El último día de agosto, el Congreso del Estado sesionó discrecionalmente para inha­bilitar al alcalde Santos, cuyo mandato concluiría el próxi­mo 30 de septiembre.

Dos días después, el domin­go 2 de agosto, sin ser ya edil, agentes estatales detuvieron a Santos. Ahora espera en la cár­cel de El amate una condena de aproximadamente tres años. A Santos lo perdió la lujuria.

 

LO QUE DICE LA LEY

«Si el hosti­gador sexual fuese servi­dor público y se aprove­chare de esta circunstancia, además de las sanciones señaladas se le destituirá del cargo y se le inhabilitará para ocupar otro hasta por un lapso igual de la pena de prisión im­puesta.»

Artículo 238

Código Penal