Grupo Canton
Director Miguel Cantón Zetina
Don Manuel pasea a sus perros en su triciclo por el malecón de Villahermosa.

‘Le temo más al hambre que al coronavirus’

Don Manuel, un trabajador de 60 años de edad, sabe que está en grupo de riesgo pero no tiene recursos para permanecer en casa.

Don Manuel tiene 60 años, vive en el municipio de Centro, traba­ja como velador, aunque sabe que está dentro del grupo de riesgo, la falta de recursos económicos le impiden quedarse en casa.

Mientras la ciudad está en pausa, don Manuel sin temor al coronavirus, circula en su viejo triciclo por el Malecón de la Ciu­dad de Villahermosa, y con él sus amigos: dos perros llamados Ca­nelo y Nena.

¿No teme enfermarse por el coronavirus?, se le pregunta mientras se detiene un momento a revisar una llanta de su triciclo.

“Nosotros vivimos al amparo de Dios, no tenemos quién nos ayude en nada. Los que se fueron a su casa es porque tienen salario de gobierno, nosotros no. Noso­tros vivimos al día, si nos queda­mos, nos morimos de hambre, temo más a eso que a enfermar­me”, responde.

NO PUEDEN PARAR

Así como él, cientos de personas que viven al día se niegan a dejar su actividad diaria por miedo a no tener alimentos.

De acuerdo a la plataforma “México, Cómo vamos?”, En Ta­basco el 60. 3 por ciento de las personas ocupadas lo hace en la informalidad, y de allí lo difí­cil que ha resultado que todos se queden en casa.

Lo mismo ocurre en los an­denes exteriores del mercado de Tamulté “Miguel Orrico de los Llanos”, donde vendedores de frutas, legumbres y pescados no cesan con las ventas.