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Disonancias

Lágrimas de chocolate

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“Tonto es el que cree que el pueblo es tonto”, dice con frecuencia el presidente Obrador y tiene razón; NI PERDÓN NI OLVIDO, aunque funden un nuevo partido.

Y ojalá fuera de chocolate Rocío, al menos sería algo dulce, mexicano y de excelente calidad, pero no. A falta de legitimidad, se están aventando la pelota para gritar que se disculpen con el pueblo, y así, Chana le dice a Juana que es mejor pedir perdón por todo lo que le han hecho al pueblo y hemos visto desde Brozo hasta el tradicional programa golpista Tercer Grado, hablar de disculpas e integración… ah, sí, debe haber coalición para ganarle a Morena, pero reconocen que el PRIAN “es el pasado sin reputación salvable por la corrupción y muchas cosas”, comentó Denisse Dreser. Ah, qué bien, tarde, muy tarde se dan cuenta.

Hablar de disculparse es en sí mismo una aberración porque no levantará a nuestros muertos, ni recompondrá al país, ni devolverá los grandes saqueos, ni paliará el inmenso dolor de ver nuestra tierra vendida y seca, de que nuestros hijos y nietos sean levantados por el narcotráfico y si bien les va, terminen como halcones, mulas o narcomenudistas.

Se disculpa a quien genuinamente ha cambiado, pero en este caso, son los mismos, lo vemos día a día, sin importar si son jóvenes como Samuel García o Colosio (¿Alguien vio a Colosio?, parece que lo están pintando para la elección del 24 pero en Monterrey, ciudad que dice gobernar, ni se aparece), o si tienen más años que Diego Fernández, parecen todos cortados por la misma tijera, pensando en el YO y no en el NOSOTROS. Es SU bolsillo, SUS ganancias, SUS tranzas… #TodosSonAlito.

El pueblo no es desmemoriado, ni sordo, ni ciego; el enriquecimiento inexplicable de quienes han tocado, aunque sea por algunos meses un puesto, aunque sea muy bajo en el poder, sigue estando como la terrible mancha que permea estructuras, partidos y personas y que no pasa de ningún modo inadvertido para el pueblo.

“Tonto es el que cree que el pueblo es tonto”, dice con frecuencia el presidente Obrador y tiene razón; NI PERDÓN NI OLVIDO, aunque funden un nuevo partido, aunque se unan los que aún quedan, aunque se arrastren diciendo que cambiarán.

Sería menester, para conceder tal perdón, que al menos revivieran a los 43; que los expresidentes devolvieran lo robado, que Calderón y Salinas fueran presos y tiraran la llave y aun así, créanme, lo pensaríamos.

Lágrimas de chocolate corriente, porque no tienen una toma de conciencia, porque eso, precisamente es de lo que carecen. Conciencia.

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