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Director Miguel Cantón Zetina

‘La mentira de una emergencia casi me lleva a la muerte’: Rescatista

“Me da miedo, pero esta es una muestra que Dios nos manda para seguir haciendo nuestra labor, pero con mayor prevención para no infectarnos”.

EDOMEX. La mentira de una per­sona durante la emergencia fue la causante de contraer coronavirus. “Mire la muerte de cerca, al grado de escribirles una carta a mis tres hijas para hablarles de mi amor, dejarles mi testamento”, así lo ex­presa el jefe del Cuerpo de Rescate y Urgencias Médicas del municipio de Nezahualcóyotl, Leonardo Flo­res, 34 años de edad.

 

—¿Cuántos fallecimientos te ha tocado ver durante esta pande­mia?

Desde que empezó la pandemia hemos estado trabajando con to­dos los casos Covid-19 en el muni­cipio. No solamente es la atención prehospitalaria lo que como cuer­po de rescate realizamos, es preve­nir la epidemia, ir a los domicilios a sanitizar, acompañar a los fami­liares a realizarse la prueba. He visto alrededor de 12 defunciones, cubríamos hasta 50 casos al día de personas infectadas con el virus.

 

—¿Tenías miedo de contagiarte al acudir a las emergencias?

El miedo siempre es latente. Pero nuestra vocación de servir a la ciudadanía es genuina. Brindarle la mano a quien más lo necesita.

 

—¿En dónde crees que te conta­giaste?

Cuando recibimos la llamada de emergencia nos comunicaron que se trataba de una persona que se ha­bía caído de un primer nivel. Al llegar a la zona se trataba de alguien que tenía insuficiencia respiratoria, no llevamos la ambulancia para pacien­tes con Covid-19 ni tampoco todo el equipo de protección adecuada. Tu­vimos que regresar para equiparnos, ahí fue donde me infecté.

Si desde un principio nos hubie­ran dicho que se trataba de alguien de un caso sospechoso, hubiéra­mos asistidos con todas las medi­das sanitaria adecuadas.

Cabe decir, que catalogamos las ambulancias para personas con el reciente virus y para trau­matología. Nuestro municipio siempre nos provee de todo el equipo necesario.

 

—¿Cuáles fueron tus sínto­mas?

Inicié con sudoración, dolor de cuerpo, dolencia muscular, temperatura, dificultad para res­pirar. Recibí el apoyo de mis jefes, compañeros, amigos y familia.

 

—¿Cómo reaccionó tu fami­lia?

Yo me salí de casa cuando empezó la pandemia, no quise exponer a mi familia. Llevo más de dos meses sin ver a mis tres hijas y a mis padres, tengo nos­talgia de no poder verlos, abra­zarlos. Renté un cuarto, es ahí, en donde pasé la enfermedad.

Me apoyó la subdirección sanitaria del municipio de Ne­zahualcóyotl, los médicos de epi­demiología me atendieron en mi cuarto, me mandaron un tanque de oxígeno y medicamentos.

Gracias a la fe que le tengo a Dios salí adelante. Me ayuda­ron todas las personas que me quieren en mi estado de ánimo.

 

—¿Después de tu recupera­ción qué sigue?

Aunque estuve al borde de la muerte, quiero seguir apoyan­do a la población ahora con más precaución. Ya no vamos a in­gresar a los domicilios sin antes hacerles una serie de preguntas a las personas afectadas. Todos estamos expuestos.

 

—¿No te da miedo volver a conta­giarte?

Me da miedo, pero esta es una muestra que Dios nos manda para seguir haciendo nuestra labor, pero con mayor prevención para no infectarnos. Tenemos caídos doctores, enfermeras, paramé­dicos que ya fallecieron, nos toca rendirles a través de nuestra labor. Nos desvivimos por intentar de prolongar vidas, nosotros no sal­vamos vidas, prolongamos la vida.

 

—¿Qué le pides a la ciudadanía en el tema de las emergencias?

Para empezar que no mientan para que nosotros podamos ir con todo el equipo de protección ade­cuado para su atención. Yo arriesgué mi vida por muchas y, sin embargo, ahora me tocó ver del otro lado de la moneda, ver la muerte de cerca. Así como nosotros arriesgamos la vida, me gustaría que toda la gente fuera responsable y tuviera más valor civil de cuidarse, de utilizar su cubrebo­cas. Damos la vida por otras perso­nas que ni siquiera conocemos, es­perando que esa gente mínimo nos remunere con quedarse en su casa.