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Agua y Pantano

La amenaza de las drogas

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En general, el consumo de drogas a nivel mundial registró un incremento de 26 por ciento en la última década.

El más reciente Informe Mundial sobre las Drogas 2022, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), reveló que la legalización del uso del cannabis en algunas regiones del orbe aceleró el consumo diario y las consecuencias relacionadas con la salud.

Se ha incrementado según el referido documento la demanda de productos cannábicos potentes, sobre todo entre personas adultas jóvenes.

“También se han reportado aumentos relacionados en personas con trastornos psiquiátricos, suicidios y hospitalizaciones”, señala el comunicado emitido por la UNODC a propósito de la publicación de los resultados completos del estudio.

En general, el consumo de drogas a nivel mundial registró un incremento de 26 por ciento en la última década. Se estima que de 284 millones de personas de entre 15 y 64 años consumieron alguna sustancia de este tipo en el año 2020.

Las personas más jóvenes son las principales consumidoras de estupefacientes y sus niveles de consumo ya rebasaron a los de la generación anterior.

Este dato por sí solo, debería erizar la piel a cualquier: “a nivel global, 11.2 millones de personas se inyectan drogas. Alrededor de la mitad vive con hepatitis C; 1.4 millones con VIH y 1.2 millones, con ambos” ¿Qué le parece?

Según la UNODC tanto la producción como incautación de drogas ha alcanzado niveles récord. La cocaína expande su mercado, lo mismo que las metanfetaminas.

Y de la mano va el incremento de las muertes. En Estados Unidos y Canadá los decesos ya están en niveles de epidemia. En 2021 fueron 107 mil las personas que fallecieron por sobredosis, cuando en 2020 fueron 92 mil.

México es tierra fértil para que la economía basada en la producción, distribución y consumo de drogas ilícitas siga creciendo, lo dice la ONUDC, pues enfrenta situaciones de conflicto y su Estado de Derecho es débil, lo cual puede “prolongar o exacerbar los conflictos”, la violencia, en una sola palabra.

Afrontar el fenómeno reclama acciones y decisiones inteligentes, basadas en la ciencia, la cooperación internacional, el fortalecimiento del Estado de Derecho y la cultura de legalidad. Nuestro país ha dado pasos hacia atrás en la mayoría de estos rubros y eso es lo más alarmante, incluida la profunda división que distingue a la sociedad.

Ante lo que se está viviendo en todo el mundo se necesita diálogo, unión de esfuerzos, debate y acuerdos, primero que nada entre la sociedad y después al nivel de la clase política y gobernante que hoy vive extraviada buscando solo el poder por el poder.

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