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Hipertensa y diabética, pero con su fe en Dios sobrevivió al Covid

“Gracias a mi hija, a mi familia, a la doctora, y a mi Dios logré vencer al Covid, siguiendo el tratamiento que me indicaban”.

VILLAHERMOSA. Con hipertensión y diabetes doña Silvia Sánchez Gómez, una mujer de 50 años de edad que vive en la ranchería La Huasteca del municipio de Centro, Tabasco, libró al Coronavirus.

Desde que se enfermó a principios agosto tomó con paciencia la enfermedad y pensó que la única manera de curarse era cuidándose y confiando en Dios.

Pero no solamente ella se contagió del mortal virus, también su esposo e hija, pero afortunadamente también libraron la enfermedad. Hoy recomienda a las personas que tomen todos los cuidados necesarios porque el contagio está a medio metro. Solamente basta tocarse la cara o los ojos y la persona resultará infectada.

¿Cómo se enteró que tenía Covid?

Yo empecé como un resfriado común.

Luego vino el dolor de garganta, tos seca, calentura y dolores de hueso. Perdí el gusto y el olfato; era obvio que tenía el Covid-19. Me hice la prueba para confirmarlo y así fue, salí positiva. Pero lo tomé con calma, no me sentí espantada a como pensé que podría reaccionar.

Me dije: voy a seguir el tratamiento al pie de la letra, será cuestión de tiempo, pero, sobre todo, será la voluntad de Dios de que todo salga bien. Así estuve dos semanas después de haberme contagiado. Claro, en la casa aparté mis propios utensilios de cocina. El vaso, plato, la cuchara o el tenedor, pues la idea era parar al virus.

Solamente salía para ir al baño y luego regresaba al cuarto. Lo mismo hacía mi esposo y mi hija que también estaban en la etapa de superación de la enfermedad.

¿Dónde te contagiaste?

Con exactitud no podría decirle, pero creo que pudo haber sido en dos lugares: El primero en el súper cuando iba hacer la despensa y el otro pudo haber sido en mi casa al momento de recibir las visitas de mi familia que tenían que ir a trabajar a Villahermosa. Recuerdo que a principios del mes pasado (agosto), se me presentaron los primer síntomas del Covid, y como te dije, nada más salía a hacer las compra y recibía a mi familia que iba al trabajo.

En esos dos lugares pudo haber sido.

¿Te hospitalizaron?

No fue necesario.

Cuando empecé con el resfriado común, la pérdida del gusto y el olfato, fui rápido al Centro de Salud y el doctor me dijo que me quedara en casa, que no saliera por nada hasta que me curara. Como soy diabética e hipertensa tenía que cuidarme más y así le hice. También me comentó que si se me complicaba, tenía que hospitalizarme.

Yo lo comprendí perfectamente pero no lo vi necesario.

Aunque te confieso que me puse más grave al día número ocho del contagio.

Tenía la fiebre demasiado alta, también ocurrió con los dolores de cabeza, eran insoportables, la tos molesta que no me dejaba.

Por momentos me sentía muy mal, que me faltaba la respiración y tuve que ir con dos doctores particulares.

Me mandaron hacer radiografías de mis pulmones para ver cómo estaban y pues sí estaban mal.

¿Cómo venciste el Covid?

Llevé un tratamiento de casi dos semanas de inyecciones de Dexametasona, también mantuve nebulizaciones con salbutamol, jarabe de Ambroxol, Levofloxacino, Ivermectina y tomando los tés que mi familia me daba.

Puedo decir que gracias a mi hija, mi familia, la doctora, y a mí Dios, principalmente, logré vencer al Covid, siguiendo el tratamiento conforme me indicaban los especialistas. También, en todo momento, me encomendaba a Dios para que todo saliera conforme su voluntad.

Te digo que la fe en los momentos cruciales de nuestra vida, y en cualquier momento, es importante. Te da una paz interior aún en el sufrimiento que tienes por la enfermedad.

¿Qué mensaje le das a las personas?

Cuídense y cuidémonos todos; tenemos que seguir los protocolos de prevención que nos ha dicho la Secretaría de Salud.

El Coronavirus es una enfermedad que no se le desea a nadie, porque así como muchos hemos logrado vencerla con muchos sacrificios, otros no tuvieron oportunidad de contar su historia porque ya no están.