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Vaqueros buscan zonas más altas para las reses que han bajado de peso.

Jonuta

Ganaderos con agua al cuello

Con potreros anegados, hatos evacuados y ordeña paralizada, rancheros pierden dinero, sustentos de vida y cadenas de trabajo desempleadas; estiman en más de 3 mil las reses muertas.

JONUTA, TABASCO Potreros anegados, hatos evacuados y con la ordeña de leche paralizada, los ganaderos de Jonuta sienten que el “agua les está llegando al cue­llo”, y no sólo por el desborda­miento del río Usumacinta, si­no por las pérdidas económicas que están enfrentando durante la inundación y contabilizar tres mil reses muertas.

Las zonas de producción ga­nadera en este municipio han resultado siniestradas, grandes extensiones que hasta hace unos días eran imponentes ranchos ganaderos, se encuentran bajo el agua, algunos con una profundi­dad de hasta tres metros o más.

En el recorrido realizado por Grupo Cantón, se observó que pocas son las zonas que tienen pastura, hasta ya son movilizadas las reses por los productores que buscan afanosamente salvarles la vida y que no mueran de inani­ción o entumidas.

 

 

MORTANDAD

Esto ha provocando un conjun­to de pérdidas mayores, como la mortandad de animales, dismi­nución de la tasa de procreo, mer­ma en la ganancia de peso, sobre­costos productivos y pérdida de pasturas, relataron productores.

Juan Ojeda, habitante de la ranchería Los Pájaros de Jonuta, en entrevista, luego de terminar la “vaqueada” o de mover el ga­nado del rancho El Carmen a una de las pocas zonas secas del lugar, expresó que además del alimen­to para sus familias, para ellos lo más importante es el alimento de los animales.

“Tenemos que rentar pastu­ra, pagamos 200 pesos por cada animal, a eso se le suma la movilización de los semovientes que cuesta entre mil y mil 500 pesos, sin contar que el ganado pierde peso ó de plano se mue­re”, explica.

Tan sólo en este cruce de gana­do, los vaqueros perdieron de vis­ta a una novillona, “creemos que se ahogó, si fue así va a surdir, pe­ro son diez mil pesos que se per­dieron ahí”, lamenta.

 

 

ES UNA DESGRACIA

En cuestiones de ganadería se puede considerar como una “des­gracia”, porque hay productores que han perdido animales al ser arrastrados por la corriente de agua, sus cercos de alambrados fueron dañados; sus cultivos al igual que la pastura para el gana­do están bajo el agua.

“Tenemos pérdidas de ani­males, por las inundaciones hu­bo ganado que se ahogó, pero también el ganado ahorita va a empezar a morir por la escasez de pasto, la gente se comienza a desesperar porque no hay recur­sos suficiente para comprar ali­mento para los semovientes, ni terreno con pastizales para po­der tener al ganado. Tenemos miles de hectáreas bajo el agua aquí en Jonuta”, expresó.

Otros productores, aunque aseguran que han recibido apo­yo de abasto, pidieron se tomen acciones emergentes para tener apoyos para la ganadería, para el campo, porque las pérdidas de for­ma generalizada son millonarias.

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