web analytics
Síguenos

¿Qué estás buscando?

Católicos acudieron a las iglesias en orden por la pandemia para elevar sus plegarias al Santísimo.

Tabasco

Fueron días de fe y temor

La semana santa se vivió en el corazón de los fie­les, con el sufrimiento de la crucifixión y la ale­gría de la resurrección, desde sus casas.

Todo fue diferente; esta vez no hubo iglesias llenas de feligreses ni calles repletas de católicos pa­ra celebrar la Semana Santa.

Hubo miedo, pero no temor a Dios, hubo mucha fe, a pesar de que desde el Domingo de Ramos, el Jueves de la Última Cena, el Viernes de Crucifixión, el Sábado de Gloria y el Domingo de Resu­rección fueron a puertas cerradas u omitidos en algunos casos.

Todo, obligado por la Pande­mia del Coronavirus.

LAS FORMAS

“Cada sacerdote dio su misa de manera individual y a puertas cerradas; algunas transmitidas por redes sociales”, dice Denis Ochoa, vocero de la iglesia católi­ca en Tabasco.

“Esta Cuaresma fue totalmen­te diferente a lo que se ha visto, la fe sigue, pero hay que tomar me­didas”, insistió.

Advertisement. Scroll to continue reading.

“Ayer, las iglesias debieron es­tar repletas, muchas personas congregadas esperando la resurrección de Cristo, aglomerando las parroquias, dando gracias por la ayuda y pidiendo por aquellos que tienen un padecimiento, pe­ro no fue así, el domingo fue dife­rente, se vivió con fe, pero temor, miedo que ha dejado el contraer Covid-19”.

El Viacrucis que en medio siglo no se había suspendió, este 2020 sufrió su primera clausura, es­to no impidió que algunas perso­nas desde sus viviendas colocaran mensajes alusivos a la fecha, pero la trama, el recorrido y la personi­ficación no se vivió. Fue una Sema­na Santa, con fe y temor.

Te puede interesar