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Línea Económica

Evidencia del desorden

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La fuerte explosión registrada en la empresa Café La Cabaña, la madrugada del 2 de noviembre en la colonia Magisterial y que generó una onda expansiva de 400 metros a la redonda revela el desorden existente en el otorgamiento de permisos de funcionamiento o autorizaciones en la capital tabasqueña (aunque ello ocurre en casi todo el país).

Es decir, en zonas donde el uso de suelo es exclusivamente habitacional se instalan y operan con enorme facilidad, distintos giros comerciales o de servicios, la más de las veces sin la debida aprobación, inspección de protección civil, autoridades sanitarias, etc. Por ejemplo, en la colonia Adolfo López Mateos funcionó durante años, una fábrica de pasteles justo en el primer nivel de un edificio de departamentos (todos habitados), el peligro era constante pues cada tercer día aproximadamente se realizaba carga de gas LP en sus tanques de alta capacidad para el funcionamiento de sus hornos, las visitas de Protección Civil eran muy escasas por no decir inexistentes dadas las características del establecimiento.

Del mismo modo, en las colonias de la ciudad se instalan talleres mecánicos, de soldadura, carpinterías etc. cuyas actividades representan diario riesgo de incendios por corto circuito, desprendimientos de metales, vertido de solventes al drenaje y emanación de gases sin control, en fin, todo ello en lugares densamente poblados; no hay control, se utilizan casashabitación como bodegas de materiales o líquidos altamente inflamables, a veces junto a centros escolares (Cendis y primarias)

Urge entonces que gobiernos estatales y municipales apliquen, con tolerancia cero, los reglamentos en la materia, que se vuelvan legalmente corresponsables de las pérdidas humanas y materiales en caso de siniestros en sitios donde NO debió permitirse el asentamiento de empresas con actividades de riesgo medio y alto. Quien desee ejercer una actividad productiva, adelante, pero en los sitios adecuados y observando todas las normas de seguridad.

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