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Tabasco

Evaden dueños de albercas pago de agua en la capital tabasqueña

Son clasificados como grandes consumidores del líquido, pero no pagan lo que en realidad utilizan.

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TABASCO.- Dueños de albercas, purificadoras de aguas, tiendas de conveniencia, abarroteras y también farmacias, se encuentran clasificados como grandes consumidores de agua potable, y no pagan lo que realmente consumen, lo cual genera un impacto severo a las finanzas de los organismos operadores.

En el municipio de Centro, el Servicio de Agua y Saneamiento (SAS) pretende meter en cintura a todos, y para ello, en el caso de los residenciales, donde una gran cantidad de propietarios tienen albercas, se recurre ya al uso de drones.

Esta herramienta tecnológica se utiliza desde que inició la administración municipal en funciones en las visitas de inspección que se realizan, tal como lo explican.

“Cuando hacemos ese tipo de inspecciones volamos el dron a 300, 400 metros, identificamos y vamos directo; invitamos primero a que se regularicen, entonces se le instala su medidor y de esa manera nos aseguramos que paguen lo que en realidad consumen”, explicó a Grupo Cantón el coordinador general del SAS, Carlos González Rubio.

En medio de la crisis de agua que afecta a otros estados de la república mexicana, como Nuevo León, el gobierno municipal de Centro pretende acabar con las “fugas”, tanto en las calles de la ciudad como en sus finanzas.

Y es que en Centro existen 150 mil usuarios de agua, pero solo un 10 por ciento paga el servicio, y de esos la mitad son grandes consumidores que en su mayoría no están regularizados.

MÁS DE LO QUE PAGAN

Purificadoras, farmacias, abarroteras y tiendas de conveniencia se establecen generalmente en domicilios con tomas de agua domiciliarias, y en muchas residenciales y fraccionamientos ocurre lo mismo con las personas que construyen albercas; no se sabe lo que realmente consumen hasta que se hace la verificación.

Si a esto se suma que la tarifa de agua potable es de 80 centavos por metro cúbico, y potabilizar el líquido cuesta entre 6 y 7 pesos, entonces esta situación vuelve inviable financieramente a los organismos públicos.

Derivado de las inspecciones e invitaciones a las empresas a regularizarse, de acuerdo con el coordinador del SAS, Carlos González, de octubre del año pasado a la fecha se ha logrado aumentar un 50 por ciento la recaudación por pago del servicio de agua potable, lo que permite al organismo contar con recursos para arreglar las fugas que se presentan, cambiar las tapas de las alcantarillas, reparar los camiones vactor y las pipas con que cuentan, todo esto con la finalidad de poder atender las necesidades de la población.

En zonas residenciales se ha detectado un gran número de usuarios con albercas.

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