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Director Miguel Cantón Zetina
JOSÉ MANUEL BOSADA MADRIGAL

Es chef de un hospital; alimentaba a enfermos de Covid y se contagió

Respeté la cuarentena, pero la incertidumbre de contagiar a mi hijo o algún otro miembro de mi familia me afectaba”.

José Manuel Bosada Madrigal es técnico superior universita­rio en gastronomía, egresado de la Universidad Tecnológica de Tabasco y después de con­cluir sus estudios encontró una oportunidad laboral en un hos­pital de la ciudad.

Actualmente es el encarga­do de el área de cocina de un hospital en el turno matutino, y señala que lo hace con mucho orgullo, pues es ahí donde co­mienza una de las maneras más importantes para ‘levantar’ a los pacientes, ya que la comi­da siempre es un buen alicien­te para la mejoría, tanto física como psicológica.

Su contagio fue en esta zona, el contacto directo con perso­nal médico, enfermeras y ca­milleros fue lo que lo puse en jaque, de eso está seguro, ya que cada minuto que pasaba tenía contacto directo con sus com­pañeros que atendían a pacien­tes Covid.

En entrevista con Grupo Cantón señala que afortuna­damente no tuvo que ser hos­pitalizado, pero sí pasó días de angustia, pues la mente lo atormentaba, la impaciencia de saber si se complicaría su situa­ción o no, o si tendría que ser hospitalizado.

Además de tener la incertidum­bre de si algún miembro de su fa­milia también fue contagiado.

Lamentablemente su esposa se contagió por su contacto di­recto con él.

José Manuel afirma que sí tuvo miedo, pero con el apoyo de su familia, amigos y com­pañeros de trabajo pudo salir adelante de esta terrible en­fermedad, que no solo afecta la respiración, sino también daña la autoestima de las personas.

 

—¿Qué se siente ser un pa­ciente Covid?

Es una experiencia fea, no hay cura, se siente mal, te sientes nervioso, preocupado de lo que le puede pasar a uno. Sabemos los síntomas que hay, pero no se sabe qué puede pasar con uno.

Empecé con los sínto­mas y después me hicieron la prueba; dolor de cabeza y temperatura, pero en sí es horrible la experiencia, no deseo que nadie pase por esto.

 

—¿Dónde te contagiaste?

Soy chef de un hospital, yo creo que ahí fue donde me contagié, tengo mucho con­tacto con médicos, enferme­ras y demás compañeros.

Estoy seguro que ahí adqui­rí el virus, sobre todo porque donde estoy hay pacientes Co­vid y ahí es donde mis compañe­ros tienen contacto con ellos.

Al pasar la comida, plati­car con ellos, evidentemente el hospital es uno de los focos de contagio más grandes que existen, por eso estoy seguro que fue ahí.

 

—¿Te hospitalizaron?

Afortunadamente yo fui de las personas que pudo pasársela en su casa, pero el estar aislado también es difícil, estaba solo.

Respeté mi cuarentena al pie de la letra, también mi esposa fue contagiada, ambos pasamos la cuarentena, pero la incerti­dumbre de contagiar a mi hijo o algún otro miembro de mi fa­milia me afectaba, por eso nun­ca desacaté lo que me habían pedido.

 

—¿Cómo superaste la enfer­medad?

Seguí al pie de la letra lo que me recetaron, pero también existió otro tipo de medicamen­to, el apoyo anímico, compañe­ros que me hablaban a cada rato, incluso me marcaba un psicólo­go para platicar conmigo.

Cuando no eres paciente in­ternado y estás en casa también se tiene una lucha y es con tu mente; estás solo, aunque tus familiares están en la misma casa, estás solo, y eso es lo que atormenta.

En mi caso hablaba mucho con mis amigos, con mi esposa, eso es lo que me alentaba a su­perar esta terrible enfermedad que muchos creen no es letal.

 

—¿Cómo cambió el virus la di­námica en tu hogar?

Claro que cambió la dinámica de vida, desde la forma en que nos acercamos a la gente hasta lo que comemos.

Procuramos invertir un poco de tiempo en el ejercicio y des­pués de eso comer saludable, porque debemos tener las de­fensas en las mejores condi­ciones para afrontar cualquier problema de salud, pareciera que no, pero es super importan­te hacerlo.

 

—¿Qué mensaje le darías a las personas?

Que se cuiden mucho, deben hacerlo con su familia, por sus seres queridos, por sus herma­nos, los padres, la gente mayor es la que más sufre.

Sobre todo decirle a la gente que si está pasado por esto y me puede leer que done, hay mu­chos que están esperando plas­ma, gente como yo que ya salió del Covid puede donar; no sabe de que manera puede impactar en la salud de alguien si dona.