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Juan Francisco Sánchez Flores, sigue prófugo.

CDMX

Enganchaba a víctimas con futbol y drogas

Ofrece la Fiscalía de la Ciudad de México recompensa de medio millón de pesos para capturar a presunto criminal del menor Dilán Alejandro.

FÉLIX NOLASCO
GRUPO CANTÓN

IZTAPALAPA, Ciudad de México.- El 19 de marzo pasado, la Fiscalía General de la Ciudad de México lanzó una recompensa de medio millón de pesos para quien pudiera proporcionar información que llevara a la detención de Juan Francisco Sánchez Flores, alias «El brujo», presunto culpable de la desaparición y asesinato del adolescente Dilán Alejandro Colmenares Guerrero.

En la ficha de búsqueda se señalan los diversos tatuajes que el hombre tiene en el pecho y los brazos: «dos caras de lobos con la leyenda SÁNCHEZ…. (una) Rosa de los vientos… la silueta de México y… un Velero… dos gaviotas… un corazón… tres caras de calavera… un girasol.»

Además de describir sus generales, como la estatura de 1.65 metros, la complexión mediana, su tez morena y el mentón ovalado, el cartel agrega como seña particular que el fugitivo «acostumbra a usar gorra».

Su víctima Dilán Alejandro, de apenas 14 años, fue encontrado el pasado 23 de febrero, después de ocho meses de búsqueda, en una fosa común del Estado de México. El presunto culpable, Juan Francisco Sánchez Flores, se lo tragó la tierra.

VIDEOS LO MUESTRAN BEBIENDO CON MENORES

Dilán Alejandro conoció a su verdugo en los campos de futbol de Chimalhuacán, donde el menor vivía con su madre.

El hombre venía desde Iztapalapa para ofrecer sus servicios gratuitos como entrenador de futbol, además de contar con un equipo en una liga juvenil.

Dilán Alejandro no tardó en hacer amistad con el entrenador, ya que su mejor amigo Héctor Alejandro le hablaba bien de él. Le contaba que el entrenador los invitaba a su casa para pasar el día y los atendía bien porque les compraba bebidas alcohólicas. Incluso, le reveló que habían ido con el entrenador a una alberca privada para todos ellos.

Dilán Alejandro no tardo en recibir por su WhatsApp una invitación del propio entrenador para asistir a una fiesta.

El día que iba camino a la reunión, el 9 de junio de 2020, se topó con otro amigo cerca de donde vivía el entrenador, en la calle Pirules y avenida Texcoco, de la colonia Solidaridad. Nadie más lo volvería a ver. Y ocho meses después aparecería descuartizado.

LLAMAS TELEFÓNICAS REVELAN QUE SÍ LO VIO

La madre de Dilán Alejandro se enteró por el amigo de su hijo del rumbo en que lo habían visto antes de desaparecer. Investigando con otros chicos a los que entrenaba Juan Francisco Sánchez, dio con el domicilio de este último.

Al confrontarlo cara a cara, el hombre que entre semana se dedicaba a la venta de productos esotéricos y de magia negó haber visto al adolescente.

En la primera denuncia que interpuso la angustiada progenitora reveló sus sospechas contra el entrenador. Mientras la policía cibernética confirmaba los mensajes que el entrenador había tenido con el muchacho y que se habían citado, agentes del Ministerio Público lo citaron a declarar.

Juan Francisco Sánchez Flores no se presentó a rendir testimonio. Hasta ahora se desconoce su paradero.

La madre de Dilan dio cristiana sepultura a su hijo, y espera que se haga justicia en este mundo y en el de arriba.

tabascohoy.com 

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