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Director Miguel Cantón Zetina

‘Enfermos’ 6 de cada 10 edificios

Poseen poca iluminación y con ventilación mala, por lo que tienen que usar siempre el aire acondicionado.

La mala ventilación, los sistemas de aire acondicionado perma­nentes, la poca iluminación que existe en algunos edificios públi­cos y privados los puede hacer tóxicos para el personal que coti­dianamente labora en ellos, han advertido arquitectos y médicos.

Aseguran que la contamina­ción que queda atrapada aden­tro de edificaciones por una mala ventilación, termina por afectar la salud y, en el caso del coronavirus, aumenta el riesgo de contagios.

 

MUCHO CALOR

Los especialistas advierten que al menos el 60 por ciento de las oficinas públicas y privadas de Villahermosa, podrían conside­rarse “enfermos”, toda vez que en la entidad las temperaturas osci­lan entre los 38 y 40 grados, y es común que todas las oficinas pú­blicas laboren siempre con aires acondicionados, lo que propicia que el ambiente pueda ser conta­minante.

Según la arquitecta Rocío Rangel, propietaria del Hotel Menta y Cacao, que se ubica en la Zona Luz, los edificios cerra­dos herméticamente suelen pre­sentar más síntomas debido a sus sistemas de ventilación de recir­culación.

Advierte que estos sistemas “se instalan para ahorrar energía, pero lo que ocurre es que provo­can que no entre aire fresco: el ai­re que entra no es nuevo, sino que se va reciclando en los circuitos del interior del edificio”.

 

URGE MEJORARLOS

Ante las condiciones que preva­lecen por la pandemia, la arqui­tecta no descarta que el sistema de construcción de edificios pue­da modificarse para darle garan­tías de salud a sus ocupantes.

Según los neumólogos, un edi­ficio “enfermo” puede generar en sus ocupantes desde malestar hasta dolor de cabeza o irritabili­dad en un conjuntos de personas que cohabitan y conviven en el mismo sitio.

La OMS estima que este sín­drome afecta a un 30% de los edi­ficios modernos y a entre el 10 y el 30% de sus ocupantes, aunque arquitectos locales estiman que en Tabasco la cifra podría dupli­carse.