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Director Miguel Cantón Zetina
Los restos corresponden a un velero inglés de finales del siglo 18 o inicios del 19

Encuentran vestigios de naufragio de más de 200 años en Quintana Roo

Al resto de una nave naufragada se le asignó el nombre “Manuel Polanco”, en honor al hombre que localizó los vestigios e informó al INAH.

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología (INAH) localizaron vestigios de un naufragio de más de 200 años de antigüedad en aguas de Quintana Roo.

Los restos corresponden a un velero inglés de finales del siglo 18 o inicios del 19, por las características de los hallazgos, como un ancla, un cañón y lingotes de hierro usados como lastre.

Al pecio (resto de una nave naufragada) se le asignó el nombre “Manuel Polanco”, en honor al hombre que localizó los vestigios e informó al INAH. Manuel Polanco se dedicaba a la pesca.

Este pesto es el número 70 registrado en la reserva de la biosfera de Banco Chinchorro, ubicado en el Pacífico frente a la costa de Quintana Roo, según informó la institución.

La cifra es tan alta debido al falso atolón (isla de coral) que se encuentra en este lugar y que le da nombre a la zona de el “Quitasueños“.

Los tripulantes de la embarcación hicieron esfuerzos para evitar el hundimiento, pues se encontró un ancla que fue lanzada al mar con intención de sujetarse a la “barrera arrecifal”.  Así lo deducen los arqueólogos subacuáticos de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH implicados en el hallazgo.

Contingencia sanitaria impide investigar ‘a profundidad’

Será hasta que la contingencia sanitaria lo permita cuando se pueda retomar la investigación mediante el levantamiento de planos, características del contexto y la recogida de muestras para acotar la temporalidad.

Hasta el momento, se realizó en pasados meses una inspección general con dos sesiones de buceo para localizar los restos y hacer una primera evaluación.

Es complejo conocer las dimensiones del velero y otros detalles pues se ubica en una zona de corrientes fuertes y ya no queda nada del casco de madera, explicó Laura Carrillo, investigadora de la SAS y responsable del Proyecto Banco Chinchorro.

Solamente se mantuvieron en relativo buen estado los elementos muy sólidos encontrados pegados al arrecife de coral.

 

Con información de   López Doriga Digital