Grupo Canton
Al momento
Director Miguel Cantón Zetina
MARIA MARCELA CUEVAS MAGAÑA

Emigró, trabajó en tres hospitales y se contagió

Se trasladó de Tabasco a Chetumal, donde al estar al frente de batalla adquirió el virus; hoy sigue ejerciendo con pasión la medicina.

QUINTANA ROO.- Desde hace diez años, María Marcela Cuevas Magaña emigró a la ciudad de Chetumal, Quin­tana Roo, en busca de una opor­tunidad en el sector de la salud. Tenía apenas un año de haberse graduado como médico cirujano, pero por más que se esforzaba no lograba un espacio en algún hos­pital público, por eso decidió salir de Tabasco.

Sin embargo, fue en esa mis­ma ciudad de Chetumal en donde tras varios años de labor en tres hospitales públicos pudo haber contraído el Covid-19, pues es­tuvo al tanto de pacientes en las áreas habilitadas para su trata­miento, pero eso no la ha frenado para reponerse y seguir en lo que más a la apasiona.

 

—¿Qué se siente ser un paciente Covid?

Se siente muy feo, no puedes dormir bien, te sientes como que te sofocas, el respirar es compli­cado, además lo que pasa por tu cabeza, por ejemplo piensas que te vas a morir, sobre todo porque sabes realmente lo que es la en­fermedad.

La gente se contagia, llega al hospital casi muriendo y tú los ves; ya cuando te pasa a ti te das cuenta de la realidad y piensas que te va a ocurrir lo mismo, pero gracias a Dios salí adelante y hoy puedo contarles mi histo­ria como una personas vencedo­ra de Covid.

 

—¿Dónde te contagiaste?

Trabajo es hospitales públicos de Chetumal, soy un médico y estuve al interior de las áreas de atención a pacientes Covid, así que con mucha seguridad no sé en qué parte me contagié, pero si estoy seguro que fue en un hospi­tal en donde laboro o quizá algún compañero fue el que me con­tagió, no se sabe a ciencia cierta porque saliendo de los hospitales no iba a ningún lado, era una me­dida de prevenir la propagación con las demás personas que esta­ban en la calle.

 

—¿Te hospitalizaron?

No me hospitalizaron, me mantuve en casa durante el tiempo que estuve contagia­da, como vivo sola pues tuve que cuidarme, además de que mis compañeros estuvieron al tanto de mí, me marcaban a cada rato y me preguntaban cómo estaba y eran los mis­mos compañeros los que me apoyaban a llevar mis cosas como comida, despensa y de­más, pero sí fue complicado, sobre todo el encierro de estar sola y la cuestión mental, por eso agradezco a mi familia y amigos que siempre estuvie­ron conmigo.

 

—¿Cómo superaste la enfermedad?

Pues como lo comentaba, fue­ron las palabras de amigos y familia lo que me ayudó a su­perar la enfermedad, además, por supuesto el tratamiento médico que me recetaron.

También me apoyó que durante este tiempo y cuan­do empezó, estuve tomando vitamina C para reforzar mis defensas y pienso que eso me pudo haber ayudado bastante cuando contraje el virus.

 

—¿Cómo cambió el virus la dinámica en tu hogar?

Pues cambios como tal no los hubo, vivo sola y las medidas de prevención ya las había tomado desde el principio, dejo mi ropa al ingresar a la casa, siempre porto gel antibacterial, ando desinfec­tando las cosas, a pesar de que, pues ya contraje el virus y no puedo volver a contraer por la in­munidad, pero pues las medidas deben seguir.

 

—¿Qué mensaje le darías a las personas?

Lo que les puedo decir es que cuiden a su familia, esto no es un juego, a los que ya les dio Covid saben a lo que me refiero, y a los que no lo tienen, deben seguirse cuidando si es que lo están ha­ciendo.

He visto mucha gente que ya anda en las fiestas, en reuniones y eso no debe ser, no hay que ba­jar la guardia, personal médico como yo hemos dado todo en esta pandemia, afortunadamente ya está bajando, pero nosotros tam­bién necesitamos un descanso y no nos lo podremos dar si hay un rebrote, por eso deben seguir acatando las medias, sana distan­cia y cero reuniones, no sabemos si el mejor amigo o amiga tiene coronavirus.