web analytics
Síguenos

¿Qué estás buscando?

Advertisement

Voces

“El regreso de los dinosaurios..”

Cuando se juntan los ‘ancianos de la política’, ¡aguas!, no es para rezar. No, no es para nada bueno. Si usted está creyendo que se juntan a to­mar el vino y recordar tiempos idos del poder o – como usted o yo – para quejarse de sus achaques, que los tienen, está usted perdido y sabe qué, es un ingenuo, con todo respeto.

Don Humberto Romero Perez, ex secre­tario particular del Presidente López Mateos, solía decir a sus amigos : “Los adictos al poder (político), suelen irse a la cama a dormir -cuan­do pueden-, para soñar con hacerse de más po­der; empiezan el día con un desayuno entre políticos, no sin antes recetarse las principa­les columnas políticas. Comen con sus pares y el tema y el objetivo es político. El resto del día ( incluyendo las idas al baño) lo dedican a hacer cálculos políticos, que incluye, desde luego, có­mo eliminar a enemigos o competidores, tam­bién políticos.

Así que el tema de hoy viene al cuento por una comida entre dinosaurios en la que curio­samente no asistieron o mejor dicho, no fueron requeridos – no se si propósito – el expresidente Enrique Peña Nieto, ni el presidente del PRI, Alejandro Moreno.

La reunión habría sido convocada por el in­fluyente empresario Heberto Barrera Veláz­quez, y se efectúo en el municipio de Metepec, Estado de México. De Barrera Velázquez se dice que es un prominente hombre de negocios, lo mismo cercano al grupo Atlacomulco que a personajes del “primer círculo” del presidente Andrés Manuel. El 21 de abril, en el portal de noticias y análisis toluqueño “Callejón Informa­tivo”, el periodista independiente José Alam Chávez Jacobo, adjunta a su columna, circu­ló una foto de suyo peculiar, que ofrece lecturas y/o en su defecto, hipótesis. Lo más ingenuo se­ría suponer que se haya tratado de una “reunión entre amigos” que “dejaron” enterrado el “om­bligo” en el viejo PRI.

En una fotografía aparecen retratados gran parte de los ex gobernadores del Esta­do de México, la “savia” del Grupo Atlacomul­co: Eruviel Ávila Villegas, Arturo Montiel Rojas, César Camacho Quiroz, Emilio Chuayffet Chemor, y don Ignacio Pichardo Pagaza, quien días mas tarde falleciera. Ex­traña coincidencia, pues el propósito no era ‘despedirse’ de él en vida.

En el centro de la foto aparece Ricardo Mon­real Ávila, coordinador de la bancada de MORE­NA en la Cámara Alta y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado y quien, como se ha documentado, es una de las voces más crí­ticas del morenismo y de López Obrador, a pe­sar de su militancia y amistad con el tabasqueño. Cuenta una anécdota que se consigna en el libro “Negocios de familia” biografía no autorizada de Enrique Peña Nieto y el Grupo Atlacomulco, que en 1949, doña Francisca Castro Montiel, hechicera y adivina, convenció a los “atlacos” que “transcurridos los años, se formaría una dinas­tía de gobernadores y que de allí, saldría un pre­sidente de la República”. Esa predicción animó al grupo, hasta el encumbramiento del actual go­bernador Alfredo del Mazo Maza.

Advertisement. Scroll to continue reading.

En la foto, visiblemente desaliñado y desen­cajado; (con “sonrisita” forzada y demacrado), se ve al ex gobernador Arturo Núñez Jiménez. Y aunque es, simplemente, una foto para el anec­dotario, alguien se preguntará qué hacía Núñez Jiménez en esa reunión.

Acaso habría sido invitado a la reunión por Ricardo Monreal – hombres de vidas y biogra­fías paralelas puesto que fueron vetados por el PRI, juntos fueron gobernadores y a la par se­nadores por el PRD “lopezobradorista”. Pero el punto a discutir fue el tema central que no pu­do ser otro que las ansias del poder. Y pues como no, si cerebros y hormonas están habituadas a eso: a la adrenalina que produce la política.

Por lo tanto, el tema de la sucesión no es al­go descabellado cuando estamos a más de cua­tro años de que suceda, como tampoco, analizar quién puede ser la mejor carta ( el candidato en ciernes ) y lo mejor, si conviene o no, un acuerdo o negociación con el PRI o con MORENA.

Y de inmediato surgen dos nombres que dan frío, por lo que representan: Alfredo del Ma­zo, gobernador del golpeado Edomex y Ricar­do Monreal que se sigue sintiendo incómodo en el Senado y es tripulado por el impresentable ex gobernador de Tabasco, Arturo Nuñez. Va­ya entuerto.

Ahora bien, no hay que perder de vista que tanto Monreal y más Núñez, no son bienveni­dos en el prímer círculo de quienes le hablan al presidente.

Por eso y más, los ‘dinosaurios’ del desven­cijado Grupo Atlacomulco debieran pensar con quien se juntan. Por lo pronto, están ‘fritos’ Al­fredo del Mazo y Ricardo Monreal por sus malas compañías. Usted ¿Qué opina?

Advertisement. Scroll to continue reading.

 

 

 

Te puede interesar

Advertisement