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El día de la marmota

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Seguramente recuerda usted esa película con Bill Murray como protagonista, donde el personaje diariamente se despertaba para vivir el mismo día una y otra vez. Parece que la política mexicana, salvo algunas excepciones, es como la versión de un thriller político de la mencionada obra fílmica.

Cada legislatura que comienza funciones, presidente municipal o gobernador que inicia gestiones, no dejan de hablar desde las campañas políticas, de las maravillas que van a hacer cuando lleguen al cargo. En campaña ofrecen resolver toda clase de problemas, cada carencia o servicio mal proporcionado, les da elementos para atacar a sus contrincantes en el poder.

Posteriormente, una vez que son autoridades electas, son pocos los que realizan un proceso de transición profesional y ordenado, que les dé elementos para saber en realidad lo que se van a encontrar, y con ello, acotar expectativas desde antes de tomar posesión de sus cargos.

Cuando entran, algunos no tienen la menor idea de lo que se trata el trabajo; otros sí tienen experiencia o conocimiento, pero no nombran a los hombres y mujeres correctas en donde corresponden, y pasan gran parte del inicio de gobierno haciendo micro administración, desviando su atención de lo estratégico. El muy conocido, “lo urgente supera a lo importante”.

Y sería algo normal y hasta aceptable, salvo que este fenómeno se extiende por 3 o 6 años, según sea el caso.

Para resolver las cosas se requiere voluntad política, conocimiento técnico y dinero. Si uno de los tres falla, o es inexistente, se vive una demagogia y una guerra de narrativas y discursos entre los que se fueron y los que llegaron.

No quiero decir con esto que quien robe, haga mal uso de poder o cometa algún delito no deba ser castigado. Por supuesto que debería recibir todo el peso de la ley. La realidad es que muy rara vez sucede esto y todo se queda en el plano de la narrativa y la excusa o justificación para el incumplimiento de compromisos.

Recientemente, en Tabasco vivimos 6 años en los que el gobernador Arturo Núñez, dirigido por su esposa, se la pasó culpando (con toda razón) al gobierno de Andrés Granier de una serie de malos manejos y desfalcos. En el proceso, el estado vivió un estancamiento, por no decir un retroceso económico, social y político pavoroso, que aún sentimos.

Así que vivimos el día de la marmota “política” como síndrome y enfermedad en nuestro país. Ojalá algún día se rompa ese proceso por el bien de todos.

tabascohoy.com

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AMLO rediseña el México nuevo

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En los últimos diez días, han acaecido situaciones que provocan el debate y la discusión pública alrededor del presidente Andrés Manuel López Obrador. ¿Por qué? Porque Andrés Manuel es experto en el manejo de situaciones difíciles.

Tiene dominado ese México que creció “neoporfirísticamente” hablando hasta encontrarse con su amado vástago, el PRI. Sus opositores ya saben que no tienen estatura para oponérsele. Su servidor ahora le expone las últimas situaciones que han sacudido al país y a sus “buenas conciencias”.

UNO: El tema inicial de los fraudes en el Conacyt está conectando con los intereses ocultos de la UNAM. ¿qué esconde la UNAM? Bueno, ahí coexisten desde venerables abuelos maestros, que han dado lo mejor de sí por México, muchos vividores y becarios emparentados con los peores intereses. También coexiste ahí el poder de los horribles intereses ligados al narcotráfico. Y tienen un Rector que los apapacha…

DOS; La sola mención de la UNAM hizo reaccionar a los más nefastos individuos de la república. AMLO tocó sus bolsillos y no tienen cómo pararlo. En ese interregno, Andrés Manuel está rediseñando un nuevo país. Si la lucha anticorrupción, que inicialmente no tenía pies ni cabeza, cuando el presidente llamó a Adán Augusto, fue para usar su inteligencia y que aportara sus ideas para este nuevo proyecto…

TRES: La fuerza desmedida que tiene hoy el presidente, se presta para buscar consensos para recomponer este país hecho pedazos por los neoliberales. Y va muy bien…

CUATRO: La necesaria reforma eléctrica, quiere quitarse de encima un enemigo mortal y poderoso como IBERDROLA. Estos desgraciados están tratando de sojuzgar a sus mismos paisanos en España. Y están a punto de lograrlo subiendo sin obstáculos el precio de la energía. En México, Felipe Calderón y los panistas son sus socios…

CINCO: La desmedida corrupción en el Poder Judicial. Ahí acampan y pernoctan los verdaderos enemigos de México, nuestros jueces. Con estos hijos de mala madre sueltos y haciendo de la suyas, México está perdido…

tabascohoy.com

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Astillero

AMLO: agitar el avispero UNAM

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  • Y en otras universidades públicas ● ¿Retórica contraproducente? ● Generalizaciones reactivas

El presidente de la República no suelta el tema de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y su supuesta derechización, dominada como estaría por el pensamiento neoliberal y conservador.

En este terreno, abordar temas ideológicos desde la máxima tribuna del poder político tiene implicaciones delicadas, sobre todo si se recurre a generalizaciones, pero Andrés Manuel López Obrador está decidido a “sacudir” el escenario de las universidades públicas (la UNAM, pero también la De Guadalajara y la de Hidalgo, por citar ejemplos).

En el caso de la UNAM es sabido que su estructura directiva obedece a los lineamientos de grupos de poder, sobre todo médicos, abogados e ingenieros, que durante décadas han dominado, con sus naturales altibajos, la Rectoría, la Junta de Gobierno y las direcciones de facultades, escuelas, institutos y centros de investigación.

Esos grupos de poder históricamente se han alineado con los poderes políticos y económicos dominantes (ocupando sus líderes algunas posiciones gubernamentales relevantes), con visiones lejanas a la democracia, productivistas y controladoras, apaciguadoras de la inquietud intelectual crítica que debería florecer en esos campos.

Los intentos de democratización de esas casas públicas de estudios han sido mediatizados o aplastados. En febrero de 2000, con Ernesto Zedillo como presidente de la República y Juan Ramón de la Fuente como rector, el movimiento contra propuestas privatizadoras, que resistía desde posturas contrarias a negociaciones políticas en curso, fue desalojado de una huelga en Ciudad Universitaria por militarizados elementos de la Policía Federal Preventiva.

De la Fuente es hoy el representante del gobierno obradorista ante las Naciones Unidas y una parte de la corriente negociadora de aquellas épocas se sumó al Partido de la Revolución Democrática, al equipo de Cuauhtémoc Cárdenas y, hasta la fecha, al de López Obrador y a Morena, en particular en apoyo a Claudia Sheinbaum en sus tareas capitalinas y en su proyecto presidencial.

Con sostenida fama de buen estratega político, el tabasqueño que ahora habita en Palacio Nacional ha de tener un plan eficaz a cuya cuenta abone sus polémicas declaraciones recientes, pues no es cuestión de ocurrencia el testerear (como él ha dicho) a la UNAM y a otras universidades públicas del país.

Por lo pronto, la insistencia en generalizar la calificación de una comunidad amplia y plural como es la regida por Enrique Graue, y arriesgar encasillamientos tan reactivos como los aplicados a universitarios que en buena parte apoyaron sus campañas electorales, en particular la que le llevó al poder, pueden ser deslices lesivos al interés electoral moreno (como sucedió en la Ciudad de México en las recientes elecciones, sobre todo de alcaldías) y a la premisa básica de toda visión política práctica que implica no agitar avisperos solo por ejercer discutibles libertades declarativas desde el Poder Ejecutivo Federal o instalar distractores de problemas reales en curso.

A propósito, Arturo Huerta, doctor en economía y profesorinvestigador de la Facultad de Economía de la UNAM, señaló ayer que durante los setenta y ochenta, la UNAM encabezaba grandes manifestaciones en la Ciudad de México pero, a partir de los noventa, esta situación cambió pues “es justo donde empieza el neoliberalismo con Salinas” y se modificaron las formas de remuneración de los académicos, de manera que estos se concentraron en investigar, asesorar tesis y publicar libros o artículos, con el fin de alcanzar mejores niveles de evaluación y, por consiguiente, de salario. Lo anterior provocó que dejara de haber asambleas nutridas de profesores donde se discutía acerca del ámbito nacional; desapareció la efervescencia de discusión que había en varias facultades y se generó la desmovilización académica (nota de Francisco Félix, y video de entrevista: https://bit.ly/3Cj7t4h.

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