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Hansel Martínez

“El Covid agarra parejo; tengo 25 años y casi me mata”

“Yo creía en el virus, me cuidaba, pero como está donde sea, me contagié y hasta la fecha aún no me recupero al cien por ciento”.

CDMX.- Hansel Martínez vive en la calle Ampliación Valle de Aragón, en Ecatepec, Estado de México, y es un sobreviviente del temido Co­vid-19.

Afirma que en ese municipio, de cuatro millones de habitantes, la gente no respeta las medidas sani­tarias, porque son comunes las fies­tas clandestinas, aglomeraciones y el desdén por el cubrebocas, gel an­tibacterial y la santa distancia.

Sospecha que se contagió en un centro comercial, porque junto a él se encontraba una señora que tosía constantemente, y aunque utilizaba cubre bocas éste era muy delgado y se convirtió en un foco de infección.

Asegura que después del virus le quedaron más ganas de vivir y por eso le está echando muchas ganas para salir adelante y continuar con la vida, porque tiene una segunda oportunidad de vivir.

 

—¿Cuándo empezaste a sentir los primeros síntomas?

El martes 30 de junio empecé a sentir los primeros síntomas: do­lor de cabeza, tos, cuerpo cansa­do, y posteriormente perdí el ol­fato y el gusto, en pocos días bajé cuatro kilos.

Lo que sí te digo es que cuando tenía los síntomas yo pensaba que era agotamiento por la labor de mis estudios, porque me lastimaba la luz, me lloraban los ojos y otros do­lores que jamás había sentido.

Conforme pasaban los días mi estado de salud empeoraba, por lo que solicité al Instituto Politécni­co Nacional (IPN) me realizaran la prueba del Covid-19, porque toda indicaba que estaba infectado.

Como pudo, mi familia me tras­ladó al casco de Santo Tomás, allá por metro Colegio Militar para rea­lizarme la prueba.

En tanto mi estado de salud iba empeorando al grado que llegó el momento en que solicité a mi fa­milia me hospitalizaran porque los dolores eran tan intensos que pen­sé que no iba a resistirlos.

Me llevaron con un médico que atiende casos Covid, y lo primero que me recetó fue Paracetamol, pero el medicamento fue in­suficiente, porque solo me cal­maba un poco la fiebre, pero los demás dolores continuaban intensamente y yo seguía sin­tiéndome mal.

 

—¿Cuántos años tienes?

Tengo 25 años, estudio una maestría en Ciencias en Inge­niería Mecánica en el ESIME Zacatenco.

Antes de volver al doctor que trata casos de Covid-19, estaba tramitando ante el Instituto Mexicano del Seguro Social mi hospitalización para que ahí fuera tratado; sin embargo, mi familia terminó llevándome al doctor Covid, quien me dio un tratamiento especial con otros fármacos que surtieron efecto, pues empecé a sentirme mejor.

 

— Antes de que fueras porta­dor del coronavirus, ¿creías en él?

Sí creía en el Covid, lamentable­mente aquí en Ecatepec mucha gente no utiliza el cubrebocas y quienes lo utilizan no lo hacen adecuadamente o son adita­mentos que no sirven porque son muy delgados.

Si a eso le agregas que a esta altura de la pandemia se continúan realizando fiestas clandestinas, aunque sean denunciadas ante la policía no pasa nada.

En los tianguis la gente se aglo­mera; en los supermercados tam­bién; hay reuniones en las calles, muchas anomalías que hace la gen­te y esto hace que los contagios no se detengan.

Parece como si estuvieran en la normalidad, a las autoridades no les interesa el comportamiento de los habitantes.

Todo mundo anda en la calle ha­ciendo lo que quiere, sin el más mí­nimo cuidado de respetar las me­didas sanitarias, como el uso de gel antibacterial, lavado de manos, uso del cubrebocas y de sana distancia, parecería que en Ecatepec no exis­tieran las autoridades.

Por eso no es casual que sea el primer municipio con más con­tagios y muertes por el coronavi­rus, porque nadie hace entender a sus habitantes que existe una pandemia, que es mundial y que aún no se encuentra una cura para combatirlo.

Mucha gente sigue creyendo que es asunto del gobierno para desviar la atención, pero lo que sí es real es que el Covid existe y afecta a todos los incrédulos.

Yo creía en el virus, me cuidaba, pero como ahora está donde sea, me contagié y hasta la fecha aún no me recupero al cien por ciento a pesar de que ya estoy a punto de cumplir con mi cuarentena.

Le digo a mi mamá que ahora que supere el virus tengo más ganas de vivir y por eso le estoy echando muchas ganas para salir adelante y continuar con la vida porque tengo una segunda oportunidad de vivir.

Corresponderá a los que no quieren creer que el Coronavirus existe sufrir las consecuencias, porque nuestra familia ha sido afectada emocionalmente y eco­nómicamente, pues varios han perdido la vida, sobre todo los más vulnerables y también merman tus finanzas.

 

—¿Qué les dices a las personas que no se cuidan y andan en la calle como si fuera normal?

Mi análisis es que debemos de cuidarnos todos, pero existen per­sonas que no lo hacen y cuando actúan irresponsablemente todos salimos perdiendo.