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JOSÉ LENÍN OCAÑA VÁZQUEZ

“El Coronavirus devastó a mi familia”

“Perdí a mis padres, perdí a cuatro de mis tíos y también se contagiaron dos de mis cuatro hermanos; además de que también yo me contagié”.

VILLAHERMOSA.- José Lenín Ocaña Vázquez aún conserva la fotografía donde aparecen sus hermanos y sus padres cuando acudieron a una boda antes de la pandemia.

Esa foto se ha convertido en un recuerdo, porque el Coronavi­rus le arrebató la vida de su padre Arturo Ocaña Díaz y de su madre Rosa Victoria Vázquez Veloz.

Tan solo de recordarlo, las lá­grimas no cesan en sus ojos, por más valiente que se muestre.

¿Y cómo no ha de ocurrir?, si también perdió a cuatro tíos.

Hoy se armó de valor y quiso compartir su historia para que las personas vean que el Coronavirus sí existe y puede devastar a una familia, como a él le ocurrió. Él es médico e hizo lo que estuvo en sus manos, pero lamentablemen­te perdió a seis integrantes de su familia.

Como médico tabasqueño afir­ma que ha visto a mucha gente sin cubrebocas, que se aglomeran por todos lados.

Pide a la población que haga consciencia porque sí es un pro­blema muy grave, sobre todo por­que se pierden familiares.

 

Me comentas que el Covid de­vastó a tu familia, ¿cómo fue eso?

Sí, perdí a mis padres, perdí a cua­tro de mis tíos y también se conta­giaron dos de mis cuatro herma­nos; además de que también yo me contagié.

Es doloroso cuando pierdes a un familiar, pero cuando pierdes a un segundo, parece se te escapa el alma.

Pero es allí donde tenemos que agarrar fuerza y valor para conti­nuar; la vida sigue y tenemos que cuidarnos.

 

¿Cómo ocurrió el contagio?

Primero mi padre acudió a un mé­dico porque porque se sentía mal de la garganta.

Acudió a un similar y lo man­dó a casa porque la valoración no indicaba que se tratara de Coro­navirus.

Mi papá se siguió mal, y el viernes me habló para decir que seguía grave.

Yo viajé de la Ciudad de México a Villahermosa para ir a verlo. Cuando llegué ya te­nía una saturación de oxígeno del 70 por ciento; estaba páli­do, deshidratado y le dije de inmediato que tenía que ir al hospital.

Me fui al hospital de Pemex con él; eso ocurrió nueve días después de la declaración de la pandemia.

A él lo contagió el esposo de mi hermanastra, después que bajó de plataforma.

Lo llevé a Pemex el 29 de marzo y estuvo hospitaliza­do 17 días. Desde que llegó lo pasaron a terapia intensiva, lo intubaron y el 17 de abril falleció.

Mi mamá quedó conster­nada, pero ella no estaba con­tagiada.

Hasta que empezó con los síntomas, estuvo deprimida, con la presión descontrolada.

Se puso mal de la garganta; empezó el tratamiento para la fiebre.

Un viernes por la madrugada tuvo dificultad para respirar; en ese momento la llevaron al hos­pital ‘Juan Graham’ y ahi falleció.

También tengo dos hermanas y dos hermanos, se contagió una hermana y un hermano.

Como soy médico ayudé a mi hermano que a que se recuperara, posiblemente ahí me contagié.

Primero empecé con la pérdi­da del olfato y el sabor. Ese mismo día en la noche tuve fiebre de 38.5 grados.

Después de tres días con fie­bre me tomaba el medicamento. Al cuarto día me dio toda la sin­tomatología, alternado con dolor de hueso, cabeza y dificultad para respirar; mi oxigenación bajó has­ta un 75 por ciento.

 

¿Te hospitalizaron?

Me dieron a tomar los medica­mentos Tamuflu, Ivermectina, Azitromicina y tuve que hospita­lizarme porque si no lo hacía tal vez no estuviera contando esta historia.

Yo estuve en el Hospital Médi­ca Sur, en la Ciudad de México.

Cuando regresé a la Ciudad de México después de haber aten­dido a mi familia en lo que pude, yo pretendía regresar a San Office México, lugar donde soy gerente, pero me sentía muy mal al grado de que tuve que internarme.

 

¿Qué mensaje le das a las per­sonas?

Nos ocurre que hasta que la enfer­medad te afecta el núcleo familiar realmente uno no hace concien­cia de la gravedad.

Yo hice un video cuando mi papá falleció, porque como era empezando la pandemia vi que la gente en Tabasco no hacía caso.

Fuimos a enterrar a mi papá en el Recinto Memorial y ese día pa­recía un día normal en Villaher­mosa.

Había mucho tráfico, gente sin cubreboca.

Yo como médico tabasqueño le pido a la población que haga con­ciencia porque sí es un problema.

Yo no solamente perdí a mis padres, también a cuatro tíos. De verdad, el Coronavirus devastó a mi familia.