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Seguridad

Duendes, “mitos” que cobraron dos vidas

Los lugareños de Tacotalpa y Cunduacán aseguran que son estas criaturas las responsables de las muertes de Kaleb y otro niño.

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TABASCO.- “El Sombrerudo’ ha tenido aterrados a varias regiones de Tabasco, no miden más de un metro con veinte centímetros, tienen los pies al revés y un rostro avejentado,  usa un enorme sombrero e imita voces de niños para engañar a las personas y así perderlas”.

Así se describen a los ‘Duendes’,  señalados por la muerte de dos infantes, uno de ellos Kaleb en la sierra de Tacotalpa, y otro en Cunduacán.

Para nadie es un secreto que en esas tierras hay cientos de historias que no pueden ser explicadas, algunas más mitos que realidades, sin embargo, el año pasado, los habitantes de la ranchería Puyacatengo fueron se aterrorizados tras la muerte de un pequeño. “Nunca habían hecho eso, pero eran más frecuentes las travesuras de los malditos duendes”, comenta don Rigoberto Chan.

Ese 23 de abril, Kaleb jugaba en el patio de su casa, mientras que su madre Carla estaba en la cocina preparando la comida, algunos de sus vecinos dijeron ver al niño jugando y platicando, pensaron que hablaba con su mamá.

Por la tarde llegó Alberto y observó a su esposa desesperada buscando a su hijo, “otra vez”, fue la expresión del padre al saber que su hijo se había extraviado en aquella choza pegada a la zona boscosa.

Al día siguiente el niño fue hallado a la orilla del arroyo ahogado; pero para sus padres no fue un accidente, el duende se lo había llevado y no había sido la primera vez.

Dos meses antes Kaleb se extravió en la arboleda; la primera vez solo pasarían 15 minutos y fue hallado jugando junto a un árbol, la segunda fue más de una hora y estaba parado hablando junto al mismo árbol. “Fue el Sombrerudo”, dijeron quienes se sumaron a la búsqueda.

DUENDES MALDITOS

Pero para muchos, la muerte de Kaleb no sólo se trata de un simple accidente o de un suceso que no pudo ser explicado, pues ya se ha repetido en otros lugares de Tabasco. En Tulipán, Cunduacán, los padres de un bebé de apenas 6 meses de edad, aseguraban que su hijo fue ahogado por el duende.

Fue un miércoles del mes de diciembre del 2016, cuando las autoridades daban cuenta del deceso del menor, que fue hallado aún con vida por su madre dentro de un ‘tambo’ de 200 litros, en el hospital falleció.

En aquel entonces los papás, Edgar y Blanca, estaban seguros que de tras de la muerte del niño estaban extrañas criaturas conocidas como “duendes”, sus vecinos aseguran haberlos visto.

Los propios habitantes del lugar habían advertido a la pareja que se habían estado presentando cosas extrañas, una de ellas la desaparición del niño que dormía en su cama y del cual la madre pensó se lo habían robado, luego de la búsqueda fue hallado en el baño y dentro del tambo, nadie supo cómo llegó hasta ahí.

NOS SOLO SE LLEVA A NIÑOS

“Un niño me tomó de la mano y me llevó al monte”, fueron las palabras de don Camerino, un hombre de 80 años de edad, que fuera reportado como desaparecido y hallado entre un manglar luego de cinco días.

Fue en septiembre del 2021 en la zona selvática del poblado Cocohital, pobladores aseguran que por las noches caminan los duendes entre los montes. Don Camerino fue hallado sentado en este espacio rodeado de vegetación, sin tener la menor idea donde se encontraba. El señor sólo alcanzó a decir que un niño lo tomó de la mano y lo internó al monte.

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