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Política de Hoy

Dorando píldoras

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En México, la impunidad es desde siempre, y es peor que la propia corrupción o las injusticias en sí mismas.

Resulta un manto protector que al final está ahí para tapar todo.

Sin ella, las otras no existirían.

Lo que sí ha cambiado es la actitud de los poderosos a propósito de la impunidad. Antes fingían que no había.

Hoy, sin embargo, tácitamente la admiten, pero en vez de asumir su responsabilidad y cumplir con el deber a que los obliga el cargo, critican y comodinamente se sitúan como cualquier demandante común de aplicación rigurosa de la ley.

Es el caso, por increíble que parezca, ¡del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación!, Arturo Zaldívar, quien prefirió patrocinar con Televisa el documental “Caníbal, Indignación Total”, referente al multi feminicida de Atizapán, Andrés Filomeno Mendoza.

Qué pedimos del máximo tribunal: ¿Justicia efectiva, o que financie coproducciones sensacionalistas? “El Monstruo de Atizapán, asesino serial con más víctimas de las que se tenga registro en México…”.

Muy ofendido, pero los jueces y magistrados siguen vendidos al mejor postor (hacen malabares para salvar al abogado gánster asesino).

En su cuenta de Twitter, Zaldívar reconoció saber bien lo que ocurre: “…tantas mujeres, tantas niñas mexicanas, sobre todo pobres, que desaparecen y las matan todos los días sin que nadie las busque”.

Agregó: Matan (en el país) entre 10 y 11 mujeres al día.

“Esto no puede seguir así”, escribió.

Otro (mal) ejemplo es ¡el líder del Senado, Ricardo Monreal!, que en campaña por la candidatura presidencial “ve” una guerra civil informal en la que mexicanas y mexicanos roban, secuestran, matan o desaparecen a otras.

La bautizó como Sexta Ola de Violencia.

¿Por qué no arranca en tribuna de la Cámara una cruzada nacional para obligar a los gobiernos a que den resultados?

Igualmente está al tanto: “De 2006 a 2022 ha habido, oficialmente, medio millón de víctimas letales”. ¡Vergüenza, señores!

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