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(Foto: Agencia)

Seguridad

Dijo ser campesino y resultó ser mafioso

El narcomenudista traía 50 bolsas de metanfetaminas en su camioneta. La debía: tenía orden de aprehensión por secuestro.

CINTALAPA, CHIAPAS. El pasa­do lunes 26 de octubre, la suerte para andar perpetrando fecho­rías, se le acabó a Daniel «N».

Circulaba a bordo de una ca­mioneta marca Ford, color azul, impecable, con una leyenda al frente que decía: «Organización de Productores del Campo y la Ciudad», una agrupación cam­pesina cercana a la Sección 40 de la CNTE, pero que ha sido se­ñalada por los nativos de causar destrozos a terceros.

Daniel «N» venía vestido más como un junior que como un trabajador agrícola: llevaba una camisa sport azul, y un pan­talón verde oliva.

Al llegar al cruce conocido como El Cero, sobre el tramo carretero Tepanatepec-Cinta­lapa, sobre el kilómetro 58 de la vía libre federal, quiso dar un retorno en «u» pero se lo impi­dió la fila de autos del carril con­trario.

Adelante estaba un retén instalado por la Fiscalía de Alto impacto para revisar la entrada y salida de unidades. Lo que a Daniel le preocupaba en reali­dad era la carga que llevaba en la troca, específicamente en el asiento del copiloto.

Los agentes revisaban algu­nos automóviles, y en pocos ca­sos pedían a los que iban a bor­do se bajaran para un chequeo exhaustivo.

Daniel no tuvo más remedio que confiar de nuevo en su suer­te y esperar que no lo bajaran sino que le dieran paso libre.

 

LA DEBÍA A LOS AGENTES

No era la primera vez que con­fiaba en la fortuna azarosa. Des­de hacía más de un año —26 de febrero de 2019— andaba de arriba abajo con una orden de aprehensión girada por el Juez de Control y Tribunales de En­juiciamiento de la Región 1.

El expediente de la Causa Pe­nal 69/2019 y el Oficio 766/2019 lo señalaba como coparticipe, junto con el dirigente de la Or­ganización Campesina Pablo de Jesús Portillo, de secuestrar al agente de la Secretaría de Segu­ridad y Protección Ciudadana Francisco Ramírez Gómez, en la propia Base de la Comandancia de la Policía Estatal Preventiva del Sector XIII de Cintalapa.

El líder de la Organización Campesina Pablo de Jesús Por­tillo cayó el 25 de marzo del año 2019. De Daniel «N» no se sabía nada desde entonces.

 

TRAÍA BOLSITAS DE CRISTAL

Cuando le tocó su turno, los agentes a cargo del retén lo no­taron nervioso. Uno de ellos le pidió bajara de la troca para rea­lizar la revisión.

Mientras el agente revisaba el asiento del piloto y luego el copiloto, otro le inquirió cómo se llamaba, qué edad tenía y a qué se dedicaba.

—Mi nombre es Daniel, ten­go 26 años y me dedico a las la­bores del campo.

—¿Qué lleva en esta maleta? —inquirió el primer agente.

—Mi ropa —dijo escueta­mente Daniel «N».

El agente abrió el cierre y re­movió la ropa que iba en la parte superior, lo que encontró abajo hizo que le leyeran sus derechos a Daniel «N». Llevaba 50 bolsas de plástico de metanfetaminas conocidas como “Cristal”».

Cuando los agentes revisa­ron la base de datos descubrie­ron que el detenido tenía una orden de aprehensión pendien­te, la del delito de secuestro contra un agente de policía.

Al narcomenudista definiti­vamente se le acabó la suerte.

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