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Director Miguel Cantón Zetina

¿Detiene el calor al coronavirus?

Científicos consideran que altas temperaturas de verano serán un freno, pero la enfermedad volvería en otoño.

Al tiempo que el Covid-19 le da la vuelta a la Tierra, los brotes más severos hasta el momen­to se han agrupado en zonas con clima estacional frío y seco, revelan cuatro grupos de investi­gación independientes en Esta­dos Unidos, Australia y China.

De acuerdo con información de The Wall Street Journal, dada a conocer por el portal elnorte. com, los estudios analizaron la forma en que la temperatura y la humedad afectan al tipo de coro­navirus que causa la enfermedad.

Si sus conclusiones se confir­man, los meses de verano abrasa­dor que se avecinan podrían ofre­cer un respiro en casos nuevos en las regiones templadas y densa­mente pobladas del Hemisferio Norte, señalan.

RESURGIRÍA EN OTOÑO

Aun así, varios de los científicos pronosticaron que la enferme­dad resurgiría en otoño-invier­no, cuando las temperaturas más frías y la baja humedad vuelvan a favorecer la supervivencia y transmisión del coronavirus SARS-CoV2, responsable de la enfermedad.

Los estudios, que los equipos de investigación publicaron en servidores de acceso abierto para compartir los datos con más ra­pidez, sugieren que el Covid-19, si no se contiene con controles médicos, ocuparía un lugar en el calendario de epidemias esta­cionales que van desde malaria, sarampión y meningitis hasta tu­berculosis y tos ferina.

ANTICIPAR BROTES

Con más datos, el esfuerzo para conectar la enfermedad con pa­trones estacionales de clima po­dría ayudar a que con el tiempo las autoridades de salud pública anticipen brotes futuros e imple­menten contramedidas oportu­nas, afirman científicos en EU.

“Deberíamos prepararnos para brotes anuales o esporádi­cos cada cierto número de años”, dijo Stephen Kissler, biomate­mático en la Escuela T.H. Chan de Salud Pública en la Universi­dad de Harvard.

Él fue el científico principal en un equipo que desarrolló si­mulaciones por computadora para estudiar escenarios sobre cómo podría propagarse la epi­demia durante los próximos cinco años.

ESTUDIOS PRELIMINARES

Estos estudios dependen de da­tos recopilados durante las pri­meras seis o más semanas de la epidemia. Así que son prelimina­res y aún no han sido revisados por homólogos.

En el segundo de los cuatro es­tudios, investigadores en la Uni­versidad Beihang y la Universidad Tsinghua, en Beijing, estudiaron cómo es que las temperaturas y la humedad relativa afectaban la transmisión natural del Covid-19 en 100 ciudades de China.

Se enfocaron en infecciones conocidas del 21 al 23 de enero, antes de que las autoridades de China intervinieran.

Financiados por la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, calcularon que la infec­ción era más fuerte al norte, don­de las temperaturas y la humedad relativa en ese momento eran ba­jas, que en ciudades de la más cáli­da y húmeda costa sureste.

 

LAS CONCLUSIONES

  • Investigadores trazaron mapas de brotes de la enfer­medad la tempe­ratura y la hume­dad específicas.
  • Descubrieron que los brotes más severos se agrupaban en una franja estrecha de clima consisten­temente similar, entre 30 y 50 gra­dos de latitud nor­te, que cruza Co­rea del Sur, Japón, Irán, Italia, Francia y el Noroeste del Pacífico en EU.
  • Las temperatu­ras en la zona se mantuvieron en­tre 5 y 11 grados.
  • La humedad re­lativa fue de entre 44 y 84 por cien­to, con humedad específica y ab­soluta bajas.
  • El virus actúa como un virus respiratorio esta­cional. Podríamos estar equivoca­dos, pero con los datos que tene­mos, pensamos que es el escena­rio más posible”.
  • La gente quiere saber si va a des­aparecer en verano. Los virus respirato­rios estacionales no desaparecen, sólo se retiran a zonas diferentes.