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Tabasco

Golpean lluvias a agricultores y ganaderos

Potreros y campos pierden espacio a medida que lo va ganando el agua que escurre de lagunas por el río de la Sierra; “después que no llovía dijo a llover, a llover y eso es lo que nos tiene todo amolados”, señalan.

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JALAPA, TAB. José Priego sembró media hectárea de maíz y calabaza. A punto de levantar la cosecha comenzaron las lluvias fuertes y su parcela se inundó. La milpa estaba por espigar y ya quedó doblada, vencida por la humedad y la corriente.

“Ya eso está perdido, ya no se logró nada”, dice resignado el campesino de la ranchería Rivera de las Raíces, Centro, cuyos potreros y campos de cultivo pierden espacio, mismo que va ganando el agua que escurre de las lagunas alimentadas por el río de la Sierra.

José arrastra una carretilla repleta de raíces de yuca que acaba de sacar antes de que la humedad las pudra. Dice que lo mismo hará con la calabaza, que no esperaba cortar de un solo golpe, pero ante las circunstancias no tendrá de otra.

“Normalmente no pensamos creciente por estas fechas, es que se adelantó mucho el agua, después que no llovía dijo a llover, a llover y eso es lo que nos tiene todo amolados”, señala.

EL AGUA SE ADELANTÓ

A unos 15 kilómetros de Rivera de Las Raíces está la ranchería La Unión, en Jalapa. El panorama es similar; los potreros y ranchos han sucumbido a consecuencia del desbordamiento de los arroyos que se alimentan de los ríos serranos.

José Atila escuchó que venía un temporal de lluvias fuertes y antes que el agua se lo impidiera movilizó sus 24 reses a unos terrenos en la ranchería Chipilinar.

Él también cree que las inundaciones se adelantaron, porque siempre son octubre. Esto implicará un mayor gasto, pues deberá esperar hasta diciembre para regresar sus animales a su propiedad.

Entre tanto, tendrá que pagar una renta mensual de 150 pesos por animal, es decir deberá desembolsar 3 mil 600 pesos cada 30 días para evitar sobre todo que algún becerro o novillona muera atascada.

-¿Y sigue siendo negocio la ganadería en estas condiciones? “Pues lo que uno al año produce se va en una creciente, porque cuánto paga uno en renta, en la transportación a pie, se tiene que pagar mil 200 para los vaqueros que te van a llevar los animales”. Pero es preferible a perderlo todo. En 2020, José se confió y cuando quiso realizar la movilización resultó más difícil y en el camino perdió algunas cabezas.

Los potreros se inundaron antes de lo previsto.

Don José procura rescatar parte de sus cultivos.

TEMPORADA CRÍTICA

La temporada de lluvias e inundaciones es crítica para la ganadería, escasean los potreros aptos y falta la pastura. Previniendo eso, Nicanor comenzó a trabajar en el corte del zacate de las orillas de la carretera Villahermosa-Jalapa.

“Estamos juntando el pasto para que los animales tengan qué comer y no les falte pastura”, explica.

 

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