Síguenos

¿Qué estás buscando?

Columnistas

Deja a Dios tu hogar

En las grandes ciudades observa­mos cada vez a más niños cubiertos de harapos, sucios, durmiendo en cualquier lugar donde los venció el alcohol o la droga. Nos preguntamos ¿por qué ese inocente escogió la calle y no su hogar? Pues la calle y las ma­las compañías los han graduado de delincuentes. La maldad, los vicios y el abandono nos está arrebatando lo más querido; los niños y adoles­centes.

Ahora debemos preguntarnos quien es el culpable de la situación en que muchos de ellos viven: ¿Los padres, el gobierno, la sociedad, el consumismo y la facilidad con que se adquieren estos productos? En reali­dad, todos, pero hay un culpable ma­yor: Los padres.

Los padres son los responsables directos del éxito o del fracaso de los hijos. Si queremos un hogar de pros­peridad y de éxito, debemos dejar que Dios sea el edificador y construc­tor. Nosotros, solamente debemos ser obreros que trabajan bajo la di­rección de Dios. Es necesario entre­gar en las manos de Dios a nuestra familia y nuestros planes.

Te puede interesar

Advertisement