Síguenos

¿Qué estás buscando?

Tabasco

Enloquecen aguinaldos a irresponsables

Abarrotan tabasqueños nuevamente el centro de la ciudad, como si no existieran restricciones sanitarias por el Covid-19; clausura Salud establecimientos por no res- petar medidas sanitarias. Contraste: salva la Navidad a pequeños comercios.

CENTRO, TABASCO.- Ni el alza de pacientes hospitalizados ni el llamado de las autoridades sanitarias para quedarse en casa y evitar el temido repunte de coronavirus, lograron reducir el flujo de compradores, que volvieron a aglomerarse y a hacer largas filas en centros comerciales.

Las personas recorrían las calles Juárez, Aldama y Sáenz, por mencionar solo esas que son las más concurridas de la Zona Remodelada, sin respetar la distancia recomendada por las autoridades de salud.

La tienda Cuidado con el Perro, era una de las que tenía más fila en sus puertas para respetar el aforo máximo. Las tiendas Coppel también limitaron el acceso y no permiten el acceso de menores de edad, pero eso no detuvo a los padres de familia que igualmente se aglomeraron para hacer compras.

Una de las calles más concurridas volvió a ser la calle Juárez y la avenida Francisco I Madero en el corazón de Villahermosa. Los portales, donde predomina el comercio semifijo, representan un peligro latente de contagio del virus.

 

  • Padres de familia salen con sus hijos menores de edad a exponerlos.

 

Al acercarse la Nochebuena las aglomeraciones empeoran en esa zona, y las personas apenas pueden moverse entre los puestos y la multitud que buscaba realizar sus compras navideñas. “Hay personas que sólo se vienen a pasear, si nada más vinieran a comprar lo que tienen que comprar no se haría esto”, reclamó uno de los vendedores.

“¡Aquí hay gente, aquí hay niños!”, gritó una mujer en uno de los almacenes desesperada por intentar pasar. Centros comerciales de la zona de Tabasco 200 también lucieron con alto afluencia de compradores, y la escena se repite una y otra vez; en el Parque Juárez, la fila para tomar taxis llegó a acumular hasta unas 80 personas.

“Esto es una locura, aquí no se respeta nada ni a nadie”, dice Ramiro, un transportista quien señaló que “si no tuviera necesidad de trabajar, yo me quedaría en casa”, expresó.

 

Te puede interesar

Advertisement