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Opinión

Constitución fachada

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El siglo pasado, el politólogo italiano Giovanni Sartori clasificó las Constituciones, y dentro de éstas señala a las constituciones fachadas, porque el sistema ideológico la infiltra y desplaza, lo que es incompatible con ella y la priva de su utilidad, que no pretende ser cumplida, que es letra muerta en cuanto a sus características garantistas fundamentales (derechos humanos) y, son engañosas. En el particular caso, el filósofo alemán, Karl Loewenstein la denomina, entre otras, nominal: porque es poco eficaz y no se aplica realmente.

Como toda norma, la constitución debe partir de una necesidad o realidad, donde el poder público (presidentes, gobernadores, senados, diputados y presidentes municipales) se someta a ella, y no a la inversa, evitando la confabulación para modificarla en beneficio o interés de una persona o un grupo político.

Si bien nuestras barreras culturales, de educación y económicas han limitado el ejercicio de los derechos humanos consagradas en nuestra Constitución Federal, finalmente hemos podido hacer efectivas las garantías allí establecidas, y aún seguimos luchando por obtener una mayor eficacia de las mismas, como en el caso de los derechos humanos a la SALUD, EDUCACIÓN, AGUA POTABLE, ENERGÍA ELÉCTRICA, entre otros.

Son gratuitos el acceso a la educación básica, el acceso a la justicia y ahora a la salud, pero no todos los derechos humanos deben serlo, porque no existe la capacidad financiera para ello; consideremos los costos para producir el agua potable, la energía eléctrica o la construcción de viviendas, no hay como solventar esos costos sin la participación social, mediante un pago.

Así, cuando encontramos en la Constitución el DERECHO HUMANO consagrado en el artículo 4, párrafo cuarto, parte in fine, respecto de otorgar servicios de salud para la atención integral y gratuita de quienes no cuenten con seguridad social; modificado el 8 de mayo de 2020, hace obligatorio que nos cuestionemos si: ¿Es acorde a la realidad (económica y social) convertir en gratuitos éstos derechos humanos?, ¿Es posible de cumplir éste derecho humano?, dada la falta de recursos para costear la atención integral.

Estamos con un bajo crecimiento económico, y no hay la capacidad de hospitales y de personal médico, como se ha anunciado, para satisfacer tal demanda básica, incluso de medicamentos. A ello habría que sumar a niños con cáncer, personas con VIH, diabetes, hipertensión arterial y otras que son crónico degenerativas, y sobre las cuales no existe una cobertura adecuada ni suficiente.

Sobre éstos temas existen diversas quejas y denuncias públicas, así como juicios de amparo para hacer efectivo éste derecho humano de ATENCIÓN INTEGRAL Y GRATUITA; y, como éste, encontramos ejemplos claros de que los derechos humanos que consagra nuestra Constitución no se pueden cumplir; luego entonces: ¿nuestra constitución entra en la clasificación que se hace de una constitución fachada o nominal?, que no puede cumplirse, que es letra muerta, es poco eficaz y no se aplica realmente.

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