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Director Miguel Cantón Zetina

Comportamientos tóxicos de padres

Aunque no se den cuenta, existen ciertas actitudes que pueden afectar a los hijos.

Aunque se intenta educar a los hijos de la mejor manera, existen ciertos comportamientos tóxicos en los que los padres caen a menudo sin darse cuenta. ¿Sabes cuáles pueden ser?

A menudo se está “copiando” aquello que se vio a hacer a los propios progenitores, pero igualmente es posible reconocerlo y hacer cambios para que en el futuro todo fluya mejor en la relación.

Dado que las buenas intenciones por sí solas no bastan, se hace necesaria la autocrítica para detectar esas costumbres calificadas como “tóxicas” que pueden afectar a los hijos, tanto emocionalmente como psicológicamente.

En nuestra mano está la alternativa de apostar por actitudes más saludables de cara a la autoestima y el equilibrio emocional que los hijos desarrollen.

 

NO FIJAR LÍMITES

Por diversos motivos llega a suceder que los padres descuidan la idea de fijar ciertas normas que los hijos han de respetar. Esto ayudará al ajuste de los niños a otros contextos fuera del hogar y evitará posibles problemas de conducta.

 

CONDICIONAR EL AMOR

El amor de los padres por los hijos es un sentimiento de lo más innato y natural.

Los niños merecen ser queridos porque sí, lejos de cualquier enredo que consista en establecer condiciones para recibir afecto.

 

DECIDIR POR ELLOS

Los niños son niños, pero eso no significa que no tengan ni voz ni voto. Es cierto que los padres han de intervenir ante determinadas decisiones, pero también se dan otros casos que sí están al alcance de los hijos y que ellos mismos pueden resolver.

 

SER HIPERCRÍTICO

A pesar de que señalar los errores ayuda al cambio y a que el niño se dé cuenta de sus fallos, las críticas continuadas tampoco garantizan una mejoría adicional, sino más bien todo lo contrario. Lo ideal sería intentar buscar el equilibrio.

 

CASTIGAR EMOCIONES NEGATIVAS

Parte del desarrollo de los niños pasará, por dejarles que expresen sus emociones, que lloren o que muestren su tristeza o temor. La represión, lejos de ayudar, es una práctica que a la larga produce un mayor malestar.

 

MANIPULACIÓN

Hay padres que de manera consciente o inconsciente, tienen una actitud manipuladora y que dañan profundamente a sus hijos, porque, en ocasiones, no pueden escapar de ellos. Son padres que, además, suelen tener este tipo de comportamiento con otros individuos y, por tanto, sus propios hijos sufren sus comportamientos tóxicos también. Además son expertos en detectar debilidades ajenas.