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Director Miguel Cantón Zetina

Cómo reducir tu estrés en el trabajo

Las condiciones de la nueva normalidad han causado un gran número de estrés entre trabajadores, por lo que realizar esta técnica te ayudarán.

Si padeces de estrés o ansiedad introduciendo una sencilla novedad en tu vida puedes mejorar mucho, y de regalo estarás mucho más concentrado y creativo para avanzar mucho más rápido en tus tareas.

Para entender como actuar, debes empezar por saber, ¿qué te causa estrés?
El estrés es una cosa curiosa, es necesario para nuestra supervivencia pero de forma continuada genera enfermedades no muy agradables. Técnicamente el estrés es una reacción inconsciente que pone nuestro cuerpo y nuestra mente en modo fight or flight que se dice en inglés, es decir, en modo lucha o sal corriendo. Evidentemente cuando nuestros antepasados vivían rodeados de amenazas el estrés era algo muy útil ya que podía suponer la diferencia entre la vida y la muerte.

En teoría ahora que no vivimos en ese tipo de condiciones debería ser mucho menos habitual que entremos en situación de estrés, realmente, hoy no solo entramos más veces en ese estado sino que además mucho de nosotros conseguimos que sea un estado continuo en vez de una respuesta momentánea.

El proceso del estrés
Sin entrar en temas muy técnicos te puedo explicar que una respuesta de estrés en principio debería durar unos segundos o hasta que la amenaza haya desaparecido. En estos segundos el cuerpo realiza una serie de cambios que te preparan para una batalla o una huida: el corazón bombea más veces, la respiración se acelera, los músculos se tensan… la parte negativa es que estos cambios repercuten también en cosas como: al ir la sangre a los músculos va en menos cantidad a otras partes, se generan toxinas que el cuerpo tiene que eliminar, se vacían los depósitos de energía…

El problema que tenemos es que como no dejamos de tener pensamiento negativos, imaginar situaciones estresantes… El cuerpo en vez de volver al estado normal sigue en modo estrés lo que ya te imaginarás que no es muy positivo ni para tu cuerpo ni para tu mente.

Cómo disminuir el estrés gracias a la meditación

Hay decenas de técnicas interesantes para reducir el estrés, no hablaré de una buena alimentación ya que toqué el tema la semana pasada, ni del deporte porque daría para otro artículo, así que me voy a centrar en el tercer elemento que creo que es más importante: la meditación.

Por suerte existen numerosos estudios que avalan los resultado de la práctica diaria de la meditación por lo que no me extenderé en eso y me centraré en cómo conseguir el hábito.

A modo de resumen te diré que la meditación tiene unos efectos muy positivos en las partes del cuerpo que generan las sustancias que provoca el estrés, a la vez que ayuda a calmar la mente para disminuir los pensamientos negativos y favorece la relajación del cuerpo. Justo todo lo que necesitas para disminuir el estrés y aumentar la concentración y la creatividad.

Trata de respirar

El ejercicio es sencillo y lo puedes adaptar a tu capacidad pulmonar, no se trata de ahogarse sino de relajarse así que no importa que aguantes más o menos solamente que centres tu atención en la respiración en 4 pasos:

  • Inspira por la nariz durante 4 segundos (2 o 3 si no aguantas bien) intentando inflar la barriga, es lo que se llama respiración abdominal.
  • Mantén el aire durante 2 segundos (1 si prefieres).
  • Expulsa el aire por la nariz durante 4 segundos procurando desinflar la barriga.
  • Mantén sin inspirar durante 2 segundos.
  • Este ciclo lo tienes que hacer como mínimo durante un minuto, si lo puedes hacer más perfecto.

Mientras haces todos estos pasos debes concentrarte en la respiración por ejemplo como se infla y desinfla la barriga, o como entra y sale el aire de tu nariz. Y cada vez que se te cruce un pensamiento y te des cuenta solo tienes que volver a concentrarte en la respiración. No se trata de dejar la mente en blanco sino de intentar mantener la concentración en la respiración y volver a ella cada vez que se te vaya.

Todo esto lo puedes hacer sentado, estirado o incluso de pie si no estás haciendo ninguna actividad que requiera al 100% tu concentración.