Conecta con nosotros
3 vistas -

Opinión

Cobertura y calidad de la educación superior

Publicada

en

De los 38 países en la OCDE, Canadá tiene el mayor porcentaje de universitarios, 56% de su población adulta tiene un título profesional. Le siguen Japón, Israel, Corea del Sur y Estados Unidos. En Latinoamérica, Costa Rica es la nación con mayor número de universitarios (23%), le sigue Colombia con 22% y México en los últimos lugares con el 17%. Solo el 1% de los mexicanos tiene maestría y apenas el 0.1% con doctorado.

Y es que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inserción Laboral de Egresados de Educación Media Superior, solo un tercio de los jóvenes que concluyen el bachillerato ingresan al nivel superior.

En Tabasco, esta proporción rebasa el 40%, pero Chiapas, Quintana Roo, Michoacán y Guerrero apenas superan el 20%. Por otro lado, las asimetrías regionales en cuanto a oferta e Instituciones de Educación Superior (IES), también son contrastantes. Existen poco más de 5,500 IES mexicanas, públicas y privadas, con más de 4 millones de estudiantes. Sin embargo, solo 6 estados concentran la mitad: Puebla, CDMX, Estado de México, Veracruz, Jalisco y Guanajuato. Puebla, con el mayor número, concentra casi el 10% de todas estas instituciones. En cuanto a la tasa cobertura, total de alumnos inscritos por cada cien personas en edad para cursar ese nivel, solo Australia tiene una cobertura del 100% para su población, nuestro país muy por debajo con el 39%.

Según la ANUIES, esta cobertura nacional incluye grandes desigualdades: Oaxaca, Guerrero y Chiapas con el 22%, CDMX llega al 96%, Nuevo León y Sinaloa con 50%, y Tabasco con el 38%.

Por otro lado, menos de la mitad (43%) de los universitarios estudia alguna carrera acreditada por organismos evaluadores, ya que apenas el 17% de la IES en México tiene programas de calidad. La evaluación y acreditación de programas educativos aún es voluntaria, por lo que se pueden ofertar e impartir carreras sin garantizar su calidad. La mayoría de los programas de calidad se hayan en IES públicas.

Además, solo el 21% de los posgrados están acreditados por CONACYT y dos terceras partes de ellos se ubican en universidades estatales. En Tabasco, la UJAT atiende alrededor de la mitad de la matricula estatal (46%), con casi todos sus programas educativos (97%) acreditados. El rápido crecimiento de la demanda y cobertura de educación superior pone en riesgo su calidad. Su expansión debe centrarse en el aumento de la calidad, de forma simultánea a la diversificación y crecimiento de la oferta. Elevar la calidad de la educación superior es un paso decisivo para mejorar los resultados y su relevancia en el mercado laboral, en la remuneración y calidad de los empleos.

Revertir la tendencia de estos números y su condición mínimos suficientes, potenciaría los esfuerzos en marcha por alcanzar un mayor desarrollo económico nacional, una movilidad social más dinámica y un mejor nivel de vida.

EDICIÓN IMPRESA

Tendencia