Síguenos

¿Qué estás buscando?

Erwin Macario

Columnistas

Celestinaje en el PRI

Aunque su historia no sería para niños, más perro que Rin Tin Tin resultó en el PRI, Daguita Sedas, según lo que podría ser una de aquellas viejas quimeras eróticas:

“Es para mi colección”, explicó el dirigente borreguero y colocó la cámara de fotografías digitales sobre la fina credenza de madera abrillantada del privado; accionó el disparador de tiempo y corrió hasta el escritorio donde ella —la amiga que le presentó Soraya—, semi disfrazada de “pozol” —en pelota— y en pose de diva, lo esperaba con los brazos en alto.

Ahora sí, mi reina, vamos a sacralizar al PRI. La abrazó y besó tirando a matar de sopetón para que el “clic” no perdiera detalles de ese amor prohibido.

La perra en brama dice que la puntita de esa quimera es mejor que las reseñas de Yacamara. Lo cierto es que la fama de don Dago es tanta que el día que asumió el cargo, su esposa se colocó a su lado para alejarlo de algunas mujeres dirigentes.

En fin, que con su PRI se las coma esas locas noches de luna: Selene para quienes cantan a su reina.

Lo malo es que la historia presente a Soraya en el papel de aquella Gloria que tanta fama creó en el tricolor. El de Celestina. Aunque su nombre es de los verdaderos cuentos de Las mil y unas noches.

Muy perrona ella, José Antonio Alejo, delegado nacional de Morena presumió ayer, con Emmanuel, que ganarán 3 de 3 en junio y que tienen cerradas las puertas al Caraeniño Gaudiano.

Aunque dice ser militante activo —era subsecretario de la 4t en Tabasco— no se acuerda ni el nombre del dirigente nacional de Morena y lo tuvo que ayudar el comunicador.

Te puede interesar

Columnistas

Columnistas

Advertisement