web analytics
Grupo Canton
Al momento
Director Miguel Cantón Zetina
La infraestructura de los restaurantes que han cerrado por la pandemia ya se ve deteriorada.

‘Asfixia’ pandemia corredor Bellote

El corredor gastronómico de Paraíso languidece ante la falta de clientes; cerraron y no han podido saldar sus deudas.

PARAÍSO.- El corredor gastronó­mico por excelencia de pescados y mariscos languidece ante la fal­ta de comensales que se han re­tirado de esta zona turística para evitar un posible contagio de Co­vid-19 y a pesar de la nueva nor­malidad, unos 30 restauranteros optaron por no reabrir y dejar sin empleo a casi 400 personas y es­perar hasta que el semáforo epi­demiológico esté en color verde.

“Ojalá y el gobierno federal pueda condonar algunos impues­tos como definitivamente este año lo hemos perdido en cero ga­nancias, no hay clientes, no hay consumo y por lógica no hay ven­tas de nada; ni siquiera servicio a domicilio, esto no funcionó al menos en mi negocio, pues las fa­milias preferían venir a contem­plar el paisaje del río o laguna, los manglares y las aves al tiem­po que consumían deliciosos pla­tillos”, expresó el propietario del restaurante ‘Los Pelicanos’.

El ir y venir de automóvi­les durante los fines de semana o quincenas, estacionamientos saturados de vehículos y mesas repletas de comensales ahora forma parte del pasado en El Be­llote, donde pareciera que el úni­co establecimiento que sobrevive es el famoso restaurante ‘Chely’ que ha sobrevivido en medio de esta pandemia, atendiendo a sus clientes aplicando los protocolos de salud para evitar contagios por coronavirus.

Sillas levantadas, mesas recogidas, es lo que se aprecia en restaurantes.

 

En los casi 52 restaurantes que conforman el corredor Puer­to Ceiba-Bellote-Chiltepec aho­ra no se observan a los franeleros que te invitaban a pasar. Al con­trario, hay cadenas de fierro en sus accesos principales para evi­tar entrar. El malecón de Chilte­pec, está desolado, solo se aprecia a obreros, empleados de plataformas que embarcan o desembar­can de los navíos.

“La pandemia no solo ha ex­terminado vidas humanas, sino también ha sucumbido en los co­mercios, como en mi restaurante que durante 20 años no había ce­rrado por tiempo indefinido, so­lo podré reabrir si logro conseguir un préstamo y mi única esperanza es el Gobierno Federal. Estamos pensando en enviar una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador para que nos eche la ma­no”, apuntó Maricela Santos.

Y es que desde el pasado mes de marzo en que la mayoría de restaurantes cerró sus puertas, mantienen deudas que han sido imposible saldar a sus proveedo­res de pescados, camarones, os­tiones, refrescos y hasta cervezas. Mientras que, en el emblemático Cangrejo Azul, ubicado en Villa Puerto Ceiba, solo se observan a los mismos vecinos del lugar, en comparación con el grupo de visi­tantes que solían pasar a tomarse la fotografía del recuerdo.