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Salud

Aprende como usar las frutas ‘pasaditas’

Grupo Cantón te muestra cómo aprovechar la fruta feita o ya pasada de madura, no la tires.

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TABASCO.-  Siempre tenemos frutas o verduras en nuestro refrigerador o almacén, y regularmente se tiran porque se ven feas o ya se pasaron de maduras, pero Grupo Cantón te da la fórmula para que las uses, porque todavía sirven, mantienen sus cualidades y propiedades nutritivas.

Aquí citaremos algunos tips de preparación de estas frutas ‘pasaditas’.

Empecemos con la técnica para que te dure más la fruta o verdura:

 

LECHUGAS

No las mojes si no vas a consumirlas: al quedarse húmedas en el refrigerador, el frío puede oxidarlas y descomponerlas más rápido.

Para conservar, envuelve en una toalla de papel ligeramente húmeda e introduce en un recipiente con tapa hermética; seca cada tercer día la condensación. Para tener lechugas frescas por más tiempo, cómpralas con todo y raíz.

PEPINOS

Si no usas el pepino completo, protégelo colocando la parte rebanada hacia abajo en un plato o envuelve ese extremo con plástico de cocina.

Despuntar los extremos y frotar las puntas para “quitar lo amargo” es una creencia errónea. El amargor se encuentra en la cáscara; basta pelar y enjuagar.

No todas las variedades son perfectamente lisas y brillantes, muchas son rugosas y de distintas tonalidades, no las menosprecies.

CEBOLLA

Pueden durar un mes o más. No las refrigeres, la humedad y el frío excesivo hacen que se descompongan más rápido. Conserva en la alacena o en un sitio fresco, oscuro y bien ventilado.

Evita dejarlas junto a las papas: la humedad de éstas acelera su descomposición.

A mayor madurez, los compuestos azufrados que provocan el llanto al picar, se volatilizan y desaparecen.

JITOMATES

Elige puntos de madurez precisos. Si es para ensalada, convienen un tanto inmaduros, por su acidez y frescura; para salsa o guiso, más maduros o arrugados.

Coloca en un recipiente ventilado en un área cálida de la cocina para estimular su maduración. Cuando lleguen a la madurez, refrigera en un recipiente ventilado.

 

MANZANAS Y PERAS

De preferencia, elige las de producción nacional que, por lo general, están más frescas. No las peles, a menos que la preparación lo requiera.

Son rociadas con silicones y ceras que les dan brillo y las mantienen frescas. Para remover esa cubierta, enjuaga con agua caliente y raspa con una cuchara.

 

FRESAS Y FRUTOS ROJOS

Se deterioran rápidamente. Lava y manipula hasta el momento de consumir. Mantén en refrigeración en un recipiente que permita el paso de aire.

Si cortas todo el extremo, desperdicias entre 10 y 15 por ciento de cada unidad. Retira hojas y pedúnculo con unas pinzas depiladoras.

Talla delicadamente con un cepillo de dientes viejo (lavado y desinfectado), mojado en una solución de 10 partes de agua por una de vinagre blanco.

 

CHAMPIÑONES Y HONGOS

Introduce en una bolsa de papel limpia que evite el paso de la luz y permita que la condensación del refrigerador se evapore.

Al remover el tallo o estípite, mermas entre 40 y 50 por ciento y esa parte también es comestible. No los peles, lava debajo del chorro de agua o remoja con agua limpia. Puedes cepillar en seco.

Pueden mancharse si les da el sol o si absorben demasiada humedad; sin embargo, esto no altera su sabor o propiedades.

 

AGUACATE

Si el pedúnculo donde se encontraba el rabillo es amarillo brillante, el fruto está verde. Conforme va madurando, este punto se torna café oscuro. Si la superficie está oxidada o manchada, aún puedes utilizar el resto; rebana únicamente la parte “negrita”.

Para evitar la oxidación, corta con cuchillo de plástico o recubrimiento de porcelana, no retires la semilla y deja la pulpa dentro de su cáscara; si has descartado la cáscara, embarra unas gotas de jugo de limón o aceite de oliva.

 

Ahora si quieres comerlas, ¡van las recetas!:

 

COMPOTA DE DURAZNOS

1 taza

35 minutos

Ingredientes

10 duraznos pasaditos, lavados, pelados, en cubos pequeños

1 taza de azúcar mascabado

½ taza de agua

1 cucharada de extracto de vainilla natural

½ limón, el jugo

Preparación

Disponer en una cazuela de paredes rectas, a fuego medio, los duraznos, el azúcar y el agua; mezclar bien. Hervir durante ½ hora o hasta que la mezcla adquiera una consistencia espesa y haya perdido toda el agua. Retirar del fuego y añadir el extracto de vainilla y el jugo de limón.

 

ADEREZO DE YOGUR Y PEPINOS

1 taza

10 minutos

Sencillo

Ingredientes

1 pepino olvidado en el refrigerador, lavado, pelado y en cubos

1 taza de yogur natural, sin azúcar

1 diente de ajo

10 hojas de hierbabuena o menta, lavadas

1 rama de perejil con tallo, lavada

1 cucharada de aceite de oliva extra virgen

Sal y pimienta negra

Preparación

Disponer el pepino, el yogur, el ajo, la hierbabuena y el perejil con tallo en el procesador de alimentos. Moler hasta integrar. Verter en un tazón y añadir el aceite de oliva. Salpimentar.

Tips del especialista

Si el pepino está un poco amargo, después de cortar, remoja en agua con limón y sal durante 20 minutos. Escurre bien. Refrigera el aderezo en un recipiente con tapa para conservar hasta una semana.

 

SALSA DE JITOMATE

2 tazas

40 minutos

Sencillo

Ingredientes

10 jitomates arrugaditos, lavados, en cubos medianos

1 cucharada de aceite de oliva

½ taza de cebolla finamente picada

1 diente de ajo finamente picado

1 cucharada de orégano seco

Sal y pimienta negra

Preparación

Licuar los jitomates hasta tener una textura uniforme y colar con una malla media (con ayuda de una cuchara haz que pase la mayor parte de la pulpa). Calentar el aceite en una cazuela. Sofreír la cebolla y el ajo hasta dorar ligeramente. Añadir el jitomate licuado, bajar el fuego y dejar hervir por ½ hora, para concentrar sabor y acentuar color. Espolvorear el orégano y salpimentar.

No retires las semillas del jitomate; al hacerlo, desperdicias entre 30 y 40 por ciento de cada fruto. Seca con una toalla de papel las semillas atrapadas en la malla al colar y siémbralas.

Si la salsa queda demasiado ácida, agrega un poco de azúcar mascabado. Envasa la salsa para conservar al menos un mes en refrigeración.

EDICIÓN IMPRESA

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