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VACUNACIÓN COVID

 

La economía y la vida como estábamos acostumbrados a vivirla, no podrá normalizarse hasta que al menos el 70% de los mexicanos, sean vacunados para lograr inmunidad de rebaño. El tema entonces tiene dos vertientes fundamentales, una técnica y otra financiera. La financiera, en razón de poder contar con el presupuesto suficiente para adquirir vacunas de los diferentes laboratorios que las producen, y que ya han sido autorizadas para su uso después de pasar las pruebas obligadas. La falta de disponibilidad es el primer paso a resolver, y eso depende del dinero y la habilidad política de quienes están a cargo. La segunda vertiente, la técnica, implica un reto importante más no insorteable. Hablamos de la logística para que las vacunas lleguen a los diferentes estados de la República, para lo cual, se deben contar ya con los refrigeradores que se especifican, con los lugares adecuados, a efecto de que el mayor número de personas pueda recibirla, ya sea en su propio auto como en Estados Unidos, o en filas que minimicen los contagios, por el gran número de personas que se aglutinarían para tal efecto. El uso de estadios, estacionamientos de centros comerciales, explanadas públicas de gran dimensión y sin lugar a dudas, el uso de parques públicos, se antojan como opciones viables. Como parte de la logística considero también, al software con el que es necesario que la Secretaría de Salud Federal debe coordinarse con las estatales, para tener información puntual de qué tipo de vacuna se aplicó a cada mexicano, y que la segunda dosis a aplicar, sea del mismo laboratorio que la primera. El permitir que el sector privado adquiera vacunas se escucha increíble, el tema es que al momento las farmacéuticas no tienen producto disponible para surtir. Pero hay que ser muy claros: una vez que las diferentes agencias mexicanas, incluida la COFEPRIS, autoricen el manejo de las vacunas por algún privado, esto ayudará a que se acelere el proceso de vacunación. De esta manera, quienes tienen la posibilidad de pagar por una vacuna, estarán ayudando a otros mexicanos menos favorecidos a recibir la suya. Un ganar-ganar.

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